lunes 19 de marzo de 2012

Comparación de caballos Perry con Front Rank

Las figuras de los hermanos Perry son indudablemente las mejores del período napoleónico actualmente.
Soldados, cañones y caballos están impecablemente esculpidos y son figuras realmente muy lindas.
Pero...sus caballos son enormes y hay algunas cosillas que podrían discutirse como los arreos de los caballos del tren de artillería francés. 
Ocupémonos ahora de los caballos y dejemos para después el otro tema. Decíamos que los caballos son desproporcionadamente grandes, aún para sus propios jinetes. Acá van algunas fotos para compartir con ustedes, a ver si son de la misma opinión. 






Sugiero que si tienen estas figuras las miren en la mano lado a lado y verán mejor la gran diferencia. 
No quiero decirles como queda junto a los caballos de Perry otro producto de los mismos hermanos,  los caballos de Wargames Foundry, también puestos en el mercado como de 28 mm. No solo que no pueden ir juntos en una misma unidad sino que no ¡pueden estar juntos en la misma mesa de wargame!.

jueves 8 de marzo de 2012

Un recuerdo para las mujeres de los Andes

La entereza moral y espiritual de las mujeres cumplió un papel fundamental en la principal empresa militar sanmartiniana: las campañas libertadoras a Chile y Perú. Sin distinción de razas y clase social, dieron lo que estaba a su alcance. Algunas colaboraban económicamente, otras con alimentos y algunas confeccionando ropa. Refiriéndose a la donación voluntaria de alhajas, un testigo de los acontecimientos, el general Espejo escribió: "Es el caso que los patriotas de toda clase y rango, los menestrales mismos en sus artes y oficio, los padres de familia en fin, ya habían hecho toda clase de demostraciones por su parte -dice el general Espejo-; pero el sexo hermoso, las matronas, si se exceptúan las obras de costura de vestuarios de tropa, y otros actos humanitarios, no habían hecho todavía algo notable por la suya. En este concepto discurrieron en secreto, circular de casa en casa, una invitación para día fijo. A la hora convenida se reunió una gran comitiva de las de más alta clase, que se dirigió al salón del Cabildo encabezada por la señora doña María de los Remedios Escalada de San Martín.
María de los Remedios Escalada de San Martín
Recibidas que fueron en audiencia pública, la señora que encabezaba la reunión, en pocas pero muy marcadas palabras expuso el motivo que las conducía. Dijo que no le era desconocido el riesgo que amenazaba a los seres más queridos de su corazón, ni la penuria del tesoro, ni la magnitud de los sacrificios que demandaba la conservación de la libertad. Que los diamantes y las perlas sentarían mal en la angustiosa situación en que se veía la provincia, y peor si por desgracia volviésemos a arrastrar las cadenas de un nuevo vasallaje, razón por la que preferían oblarlas en aras de la patria, en el deseo de contribuir al triunfo de la sagrada causa de los argentinos. Y entre los transportes de los más patéticos sentimientos se despojaron allí de sus alhajas y presentaron muchos objetos de valor, de los que se tomó razón individual para dar cuenta a la autoridad..."
Este mismo acontecimiento fue narrado por Juan Martín de Pueyrredón, quién señaló que San Martín dijo a su esposa: "Remedios sé tú quien de el ejemplo, entregando tus alhajas para los gastos de la guerra. La esposa de un general republicano no debe gastar objetos de lujo cuando la patria está en peligro. Con un simple vestido estarás más elegante y te amará mucho más tu esposo." El gesto fue imitado por las damas sanjuaninas y puntanas. Para la preparación del Ejército de los Andes, el Libertador recibió también otros valiosos aportes de las mujeres cuyanas.
Por ejemplo, las damas de San Juan donaron 238 ponchos, 18 ponchillos, 16 frazadas, 198 pieles de carnero, 39 jergas, 119 monturas, 115 caballos y 843 mulas de silla y cargueras. Por su parte, las mendocinas entregaron también numerosos barriles de aguardiente y vino; almudes y petacas colmados de pasas de higo, de aceitunas, trigo y maíz; harina y el charqui. También las mujeres cordobesas hicieron su aporte, respondiendo al pedido del gobernador Ambrosio Funes. Pero la contribución más valiosa fue la cesión de esclavos, que supuso un importante incremento en el número de soldados de infantería. Pero no sólo pusieron las mujeres sus bienes materiales sino también sus manos, confeccionando gratuitamente uniformes y ropas varias y atendiendo a los heridos.
Un testigo, el inglés Miller afirmó que las mujeres cuidaban con tal solicitud a los heridos de Maipú, que parecía que los patriotas heridos fuesen sus verdaderos hermanos. En un oficio emitido el 22 de noviembre de 1815 dirigido al ayuntamiento mendocino, San Martín dice: "Las dignas señoras de este pueblo, estoy seguro se prestarán gustosas a reparar la desnudez del soldado, si excita V.S. sus virtudes amables. Espero pues lleve a bien V.S. repartir en las casas, para que efectúen gratuitamente su costura, los ciento sesenta y siete pares de pantalones pertenecientes al (Batallón Nº 8), que ya cortados van a disposición de esa municipalidad."
Bandera del Ejército de los Andes
En otro oficio, el 29 de febrero de 1816 expresa: "Satisfecho este gobierno de que las señoras no distarán de aumentar a los servicios que tienen hechos en obsequio de la Patria, el de coser las adjuntas bolsas para cartuchos de cañón, remito a V. S. las mil doscientas cincuenta que con esta fecha me ha pasado el Comandante General de Artillería, a fin de que las reparta V. S. equitativamente en la inteligencia que indispensablemente deben ceñirse al modelo que se acompaña, a las dos distintas menas, y que V.S. empeñará todo su influjo para conseguir la pronta conclusión de dicha obra." Así, se completó la confección de diversas prendas y objetos varios para las tropas. 
Sólo faltaba al ejército una bandera: el comercio de Mendoza proveyó la sarga, de colores blanco y celeste, con la cual varias damas confeccionaron el estandarte que las huestes redentoras llevaron hasta el pie del Chimborazo. (de http://www.todo-argentina.net/biografias/san_martin/mili008.htm )

lunes 27 de febrero de 2012

Bicentenario de la Jura de la BANDERA NACIONAL

LUJÁN:  Origen indudable de la bandera Argentina

Mucho se ha dicho sobre el origen de los colores de la bandera Argentina. Por ejemplo se dice que su creador, el General Manuel Belgrano, se inspiró en los colores del cielo para imprimir el azul/celeste y blanco que la caracteriza.

Jura de la Bandera Nacional - Rosario 27 de Febrero de 1812.

Sin embargo, otra es la verdad: los colores de la Bandera Argentina fueron tomados de los colores de la Virgen María, mas precisamente de la imagen de la Inmaculada Concepción que está en Lujan.
Lo confirman muchos testimonios escritos, como por ejemplo los textos del historiador Aníbal Rottjer: "El sargento mayor Carlos Belgrano, que desde 1812 era comandante y presidente de su Cabildo, dijo: "Mi hermano tomó los colores de la bandera del manto de la Inmaculada de quien era ferviente devoto". Y en este sentido se han pronunciado también sus coetáneos, según afamados historiadores".
La iglesia de Luján a principios del siglo XIX
El mismo autor dice: "Después de implorar el auxilio de la Virgen, y usan de reconocimiento los colores de su imagen, por medio de dos cintas anudadas al cuello, una azul y otra blanca, y las llaman de la medida de la Virgen, porque cada una de ella media 40 cm ., que era la altura de la imagen de Lujan". O también "al fundarse el Consulado en 1794, quiso Manuel Belgrano que su patrona fuera la Concepción y que, por esta causa, la bandera de dicha institución constaba de los colores azul y blanco.
Belgrano en 1812 para el pabellón nacional ¿escogería los colores azul y blanco por otras razones distintas de las dichas en 1794?".
El Padre Jorge Salvaire* no conocía estos detalles y sin embargo afirma que "con razón cuentan, no pocos ancianos, que al dar Belgrano a la gloriosa bandera de su Patria los colores blanco y azul había querido, cediendo a los impulsos de su piedad, obsequiar a la Pura y Limpia Concepción de María (como) ardiente devoto".
Manuel Belgrano, que había concurrido a Lujan en 1812 con su ejército a visitar a María y rezar el Rosario con los soldados, ofrece a la Virgen en 1813 dos banderas tomadas al enemigo en la batalla de Salta. El 27… (se lee) en la sesión del Cabildo de Lujan el siguiente oficio:

"Remito a Usía dos banderas de división, que el … de febrero se arrancaron de las manos de los enemigos, a fin de que se sirva presentarlas a los Señora, a nombre del Ejército de mi mando, en el Templo de ésa, para que se haga notorio el reconocimiento que mis hermanos de armas y yo estamos a los beneficios que el Todopoderoso nos ha dispensado por ella y exciten con su vista la devoción de los fieles para que siga concediéndonos sus gracias. Dios guarde años. Jujuy, 3 de mayo de 1813. Manuel Belgrano. Al Sr. Presidente, Justicia y Regimiento del Muy … la Villa de Lujan". 

Cumplidos todos los trámites oficiales y notificaciones debidas, las banderas fueron colocadas ante la Santísima Virgen de Lujan el sábado 1 de julio de 1813.


El combate de Perdriel y los antecedentes de la Bandera Argentina **

El 24 de junio de 1806, en horas de la noche, llegó a la tranquila ciudad de Santa María de los Buenos Aires la noticia del desembarco inglés en las inmediaciones de Quilmes. El ejército inglés, poco más de 1.500 hombres bien pertrechados y entrenados, avanzó sin hallar mayor resistencia y tomó Buenos Aires. El Virrey Sobremonte se refugió en Córdoba y no había ejército ni hombres preparados para resistir a las tropas inglesas.

Unos días más tarde, por dos vías diferentes, comenzaría a gestarse la Reconquista. Por un lado, el capitán de navío Don Santiago de Liniers, futuro liberador de la ciudad y de su puerto, hizo voto a la Virgen del Rosario de recuperar para Ella la ciudad y la libertad para su culto. Por otro, Don Juan Martín de Pueyrredón, reunió unos trescientos criollos modestamente armados, todos voluntarios. Será ésta la primera tropa totalmente argentina.

Regimiento de Blandengues


A ellos se unió luego el regimiento de Blandengues, con su comandante de frontera, el Tte. Cnel. D. Antonio de Olavarría. Olavarría aportó algunos pertrechos para el novel ejército; pero no uniformes ni estandarte. Estacionados como estaban en la Villa de Lujan y confiados al amparo de la Inmaculada que allí se venera, recibieron como estandarte el de la Purísima Concepción, que les ofreció el Cabildo de la Villa, al que conducirían a la batalla como bandera.

Más difícil era conseguir uniforme para toda su tropa. Sin embargo, era piadosa costumbre que los peregrinos de Luján se llevaran como recuerdo "las medidas de la Virgen", -en esa época no había ni medallitas ni estampas- un par de cintas -una celeste como el manto de la Señora; blanca como su vestido, la otra- del largo de la imagen. Estas cintas tomó Pueyrredón y, debidamente bendecidas por el párroco, P. Vicente M. Carballo, fueron solemnemente impuestas a sus hombres a modo de distintivo. Así se transformaron en el primer distintivo patrio.
Combate de Perdriel

Animados de fervor patriótico y de amor a la Madre de Dios -de quien tenían por enemigos a los ingleses protestantes- los hombres de Pueyrredón, después de escuchar la Santa Misa en Luján y comulgar, cruzaron armas con las tropas de Beresford en la chacra de Perdriel, en la madrugada del 1° de agosto de 1806.
Los primeros, mal armados y sin entrenamiento, marchaban, con su escarapela blanca y celeste, "las medidas de la Virgen" . Los ingleses eran soldados profesionales que los triplicaban en número.
El resultado era seguro: los criollos fueron derrotados y desbandados en poco tiempo. Pero no fue inútil, ya que fogueó el temple de los patriotas y encendió la chispa de la resistencia.
Pueyrredon es rescatado por un paisano

Once días más tarde, el 12 de agosto, Buenos Aires respiraría libremente otra vez,  el Santísimo Sacramento, la imagen de Nuestra Sra. del Rosario y "las medidas de la Virgen" podían salir nuevamente a recorrer las calles de la ciudad. Había entrado en ella D. Santiago de Liniers y las armas inglesas habían claudicado.

*Padre Jorge Salvaire: http://www.basilicadelujan.org.ar/pages/padresalvaire.htm
Tomado de: http://paramayorgloriadedios.blogspot.com/2009/09/lujan-origen-indudable-de-la-bandera.html
 **Adaptado de textos  R.P. Gabino Tabossi-

domingo 26 de febrero de 2012

Clastidium 218 AdC

El sábado 25 vinieron los amigos de mi hijo Federico (todos en torno a los 14 años),  llegaron Agustín, Julián., Ezequiel y Lucas. Solicitaron que les organizara un juego de antiguos y luego de hacerme rogar un poquito, acepté y ahí nomás armamos este escenario ambientado en la Segunda Guerra Púnica en las cercanias de Clastidium.
Los romanos estuvieron a cargo de Agustín, Julián y Lucas, los cartagineses estuvieron conducidos por Ezequiel, Federico y Facundo, mi hijo de 8 años, como lanzador de dados.

Los jefes romanos no contaban con experiencia en este juego y tuvieron que recibir un rápido asesoramiento. Formaron del modo tradicional, pusieron en el centro las dos legiones, a la izquierda la Legión Romana con los Hastatis y Princeps formados en falange con los Triarios en reserva, y la Legión Itálica, en la clásica formación manipular, estaba a la derecha.  La Caballería Romana y la  Itálica formaron en el flanco izquierdo y en el derecho una unidad de Caballería formada por Cennomanos una tribu gala aliada de los romanos. En el centro desplegaron una pequeña unidad mercenaria de Arqueros Griegos.

Los cartagineses ya tenian experiencia y formaron a una tribu gala aliada de Anibal en el flanco derecho que habia aportado un Turba a pie y una Unidad de Caballería. Luego un elefante  cubierto al frente por una Unidad de Tribales Libios, mas hacia el centro estaba una Falange Pesada precedida por una unidad de Scutaris  y con un flanco cubierto por Caetratis y el otro por una Unidad de Tribales Libios. En mismo centro otro elefante precedido por una Unidad de Tribales Libios y una Unidad de Honderos Galos, luego la otra Falange Pesada precedida por una Unidad de Infantería Númida., luego el tercer elefante precedido por una Unidad de Infantería Númida y en el flanco la Caballería Íbera y en el extremo la Caballería Númida.
Los Cartagineses y sus aliados tenian que atacar y en 12 períodos debian tomar las mayor acantidad de placas ocupadas por los romanos. Inmediatamente se pusieron en marcha pero los romanos en vez de esperarlos a pie firme también se lanzaron hacia el enemigo buscando adelantarse a sus intenciones.
Pronto (segundo período ) hubo intercambio de armas misilísticas que duraron hasta que las líneas de la infantería ligera de ambos bandos estuvieron a distancia de carga. La Caballería Romana se lanzó a subir la colina para atacar a la Caballería Gala, el comandante cartaginés de esa ala previendo esta situación envió al  elefante y los ligeros siguieron adelante.


En el otro extremo del campo de batalla la Legión Itálica maniobraba para cerrar el paso a la caballería Ibérica y evitar ser flanqueada ya que la Caballería Gala  aliada de los romanos no era suficientemente fuerte para enfrentar a la caballería íbera. Mientras tando los Númidas comenzaron a hostigar a los Galos aliados de los romanos produciéndoles bastantes bajas.


La caballería romana finalmente derrotó a la caballería gala y giró para atacar a la Turba de Infantería Gala de flanco, pero para esos momentos el elefante había llegado y los jinetes romanos tenian su retaguardia amenazada por la bestia, pero ya avanzaba una fuerte formación de Hastatis que amenazaban al elefante.

Hacia el sexto período las infanterías ligeras habían hecho su trabajo y se evadieron detrás de las formaciones que venían detrás. Comenzaba la parte decisiva de la batalla.

 
Finalmente los Hastatis vencieron al elefante que murió no sin antes causar muchas bajas a la caballería romana que debió retirarse, la Turba de Galos sufrió una derrota pero no se retiró. 
En el centro el otro elefante junto con los Scutaris enfrentaron a los Princeps. El elefante murió y los Scutaris debieron retirarse. El último elefante enfrentó a un manípulo de hastatis de la Legión Itálica y lo derroto haciendo que se retirara, pero se encabritó y se volvió contra sus propias filas atropellando a la Falange pesada.


Para esos momento llegaba del repartidor de IMPERIO que traia las pizzas, los cartagineses abandonaron sus espadas y picas en pos de los cuchillos y los tenedores los romanos los siguieron y todos juntos se dispusieron a devorar las vituallas.
Considerando que los cartagineses aún tenian posibilidades de seguir atacando se declaró una victoria marginal romana. Los cartagineses protestaron un poco pero finalmente se sumergieron junto con los romanos, en la noche, en las pizzas  y en la PS3
¡Muchas gracias muchachos por el rato compartido!

viernes 24 de febrero de 2012

¿Que piensan que hago?

Lo encontré por ahí, me lo copié, lo traduje, lo acomodé un poquito... y acá está: