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sábado, 21 de julio de 2018

Gran campaña de 1807- ¡Ya está lista la Recova!

El Alarife de la SHM ha finalizado la Recova y dispongo de algunas fotos. Cuando esté listo el fuerte y la Catedral podremos hacer el escenario de la Reconquista. Acá van las fotos para la consideración de la afición.





miércoles, 18 de julio de 2018

Gran Campaña de 1807- La Recova en construcción


En el año 1774, fue planteada la construcción de un mercado por el entonces gobernador interino de Buenos Aires, Juan José de Vértiz y Salcedo, con el fin de suplantar el improvisado mercado que se montaba diariamente sobre la Plaza del Fuerte (antiguo solar de los Jesuitas y actual mitad este de la Plaza de Mayo) y que sirviese como sitio de venta de mercaderías. El lugar elegido para su emplazamiento fue el lado este de la Plaza Mayor (mitad oeste de la actual Plaza de Mayo), pero las obras se demoraron y, finalmente, se dejó de lado la empresa.
Diez años más tarde, en 1784, en el Cabildo de Buenos Aires se vuelve a proponer la idea de una recova y hasta se llama a licitación para la construcción de la misma pero, a la asunción del virrey Loreto, la propuesta es descartada.
El 1 de septiembre del año 1800, el vecino don Martín Diego de la Vega y Quiroga presenta un nuevo proyecto para la construcción, bajo planos del coronel de ingenieros don José García Martínez Cáceres. Hacia finales de año, por orden del Cabildo, se reúnen fondos para la construcción entre los vecinos cuyas propiedades eran linderas con la Plaza.
En 1801, a poco de asumir, el virrey del Pino introduce algunas modificaciones y da su visto bueno a dos importantes proyectos civiles que comenzarán a realizarse en el siguiente año: La construcción del muelle sobre el Río de la Plata y la construcción de la Recova (llamada en la época Recova de la Carne).
Bajo la dirección del maestro mayor Juan Bautista Segismundo, también constructor del Convento de San Lorenzo, y según la traza de don Agustín Conde se construyeron dos alas de doble filas de cuartos que presentaban hacia el exterior once arcos de medio punto por lado. Como novedad para la época, la totalidad de los muros fue construida con ladrillos de molde.
"El 22 de diciembre del año que corre (1803), se echó el bando donde manda vender la carne, verduras, frutas, etcétera, en la recova"
El año siguiente, en 1804, se construyó el gran arco (Arco de los Virreyes) que permitió unir las dos alas, completando así el proyecto original de estilo neoclásico. Con el objeto de despejar la perspectiva, al año siguiente, se pasó a demoler la casilla de los Fieles Ejecutores, “que estaba hecha junto o frente al brazo de la recova que va para San Francisco y se puso en la carnicería, y bajo en un cuarto de la misma recova” (Beruti, op. cit.)
Acá van las fotos del modelo de la Recova que Guillermo Centeno, alarife de la SHM, está construyendo para la Gran Campaña de 1807.
Recova en construcción

Detalle de las arcadas

miércoles, 11 de julio de 2018

Combate de Yataity Corá 10-11 de julio de 1866

A fines de junio de 1866 López había remontado nuevamente su ejército a un total de 20000 hombres, pero apelando en gran parte a viejos, niños y soldados enfermos o heridos dados de alta. Pese a la gravedad de la situación, «tenía la convicción de derrotar a los aliados y se decidió a provocarlos». El Mariscal creía haber encontrado un punto débil en la derecha aliada cerca del amplio palmar llamado Yataity Corá. En vanguardia frente al palmar, el llamado Paso Leguizamón, paso de los esteros que comunicaba con el campamento aliado, era custodiado por una reducida guardia de milicias de la Guardia Nacional argentina, dos compañías del batallón Libertad de Catamarca (3ª División del I Cuerpo del Ejército Argentino) al mando del mayor Maximino Matoso,​ sin experiencia de combate y recientemente arribadas de esa provincia argentina,​ contando sólo con reducido apoyo de caballería.
Combate de las avanzadas- cartografía del libro los 508 del San Nicolás de J.Costamagna
Combate de las avanzadas 10 de julio de 1866
El 10 de julio López envió dos batallones de sus tropas de infantería, el N° 8 (capitán Casimiro Báez) y el N° 30 (mayor Cándido Mora), al mando superior del coronel Elizardo Aquino en un ataque falso de provocación​ para foguearlas y mantener en alerta al resto.​
A las tres de la tarde, Maximino Matoso observó el avance enemigo en dos columnas y dio parte del inminente ataque al jefe de la 1° División del I Cuerpo, coronel Ignacio Rivas.​
El ataque se inició inmediatamente, pero Rivas ya se había puesto al frente de las restantes dos compañías del batallón Catamarca y rápidamente se incorporó al frente, consiguiendo sostener la posición mientras ordenaba al mayor Desiderio Sosa que fuese a reforzarlo con el 1° batallón Corrientes de Guardias Nacionales (también de la 3ª División).​
Los paraguayos cerraron filas y dispararon sus cohetes a la Congreve desde corta distancia.​ Seiscientos soldados paraguayos del Batallón Nº8 al mando del comandante Báez cargaron y se trabó el combate mientras el Batallón N° 30 apareció flanqueando al Catamarca.8
Cuando el asalto parecía haber tenido éxito en aislar a las unidades argentinas se sumó al combate el Batallón Corrientes. Debido al humo provocado por los cohetes, los paraguayos no pudieron detectar la llegada desde el sur de la reserva argentina hasta que ésta abrió fuego sobre las tropas paraguayas​ obligándolas a replegarse.
El ataque paraguayo fue rechazado y el Batallón Corrientes quedó ocupando la posición al norte del Paso Leguizamón.​
Primer combate-cartografía del libro los 508 del San Nicolás de J.Costamagna
Primer combate, 11 de julio de 1866
Al día siguiente y viendo que sus tropas no habían sido perseguidas, que había sufrido pocas bajas y sin evidencia de que los argentinos hubieran reforzado la posición, López decidió lanzar un ataque a mayor escala. Lo puso al frente al general José Eduvigis Díaz, oficial de mucho y justificado predicamento en el ejército paraguayo. Díaz llevaba como segundo al coronel Elizardo Aquino y comandaba cuatro fuertes batallones de infantería: Nº8,  Nº30, Nº13 y Nº20 apoyados por el Regimiento Nº10 de Caballería ​ y dos coheteras a la Congreve, 2500 hombres en total.
En la tarde del 11 de julio, tras un bombardeo generalizado sobre las líneas aliadas con los cohetes, los paraguayos avanzaron nuevamente. Al mando del general Díaz la infantería cargó sobre Paso Leguizamón,​ mientras la caballería trataba de rodear el flanco derecho del Batallón Corrientes​ que retrocedió combatiendo bajo el fuego de fusilería y de los cohetes enemigos pero sin romper su formación.
Mientras la columna paraguaya se asentaba en la isleta de Yatayti Corá y presionaba al Batallón Corrientes, Rivas movilizó parte de la 1ª brigada de la 2ª división del I Cuerpo, compuesta del Batallón 1º de infantería de línea (Tcnl Manuel Roseti) y el Batallón de Guardia Nacional San Nicolás (Tcnl Juan Carlos Boerr), considerado por su disciplina, experiencia y valor como una unidad veterana más. ​
1º de Línea
El 1º de línea que formaba en columna a 500 metros a retaguardia del Corrientes avanzó hasta ocupar una pequeña meseta en el abierto tras el Paso Leguizamón para cubrir el repliegue y quedó adelantado recibiendo el choque principal del enemigo. Desplegado en batalla rompió el fuego sobre la infantería paraguaya, que tras hacer alto y reorganizarse, atacó apoyada por el regimiento de caballería. Ante la presencia de la caballería los argentinos formaron en cuadro y presentaron una férrea resistencia.
Los cohetes paraguayos disparados a corta distancia hicieron blanco sobre las filas de los veteranos argentinos causándole numerosas bajas, entre ellas la de su segundo sargento mayor Fernando Echegaray, quien para cubrir a sus hombres tomó un proyectil para arrojarlo lejos, momento en que estalló.  Cayó más de la tercera parte de la cuarta cara del cuadro que se encontraba al mando del capitán Adolfo Morel, quien recibió una seria contusión, y las explosiones incendiaron en varios puntos los altos pajonales que circundaban su posición. ​
El batallón permaneció firme pero los paraguayos se encontraban ya a menos de 100 pasos​ de tres de las caras del cuadro y tenía más del 20% de bajas, con un alto porcentaje entre oficiales y suboficiales. ​ Empeorando aún su situación, en medio del fragor del combate el viento del norte trajo del Chaco una tormenta de arena. ​
Si bien las baterías del Regimiento 1º de Artillería a Caballo, de Cnl. Julio de Vedia estaban listas para entrar en combate, no podía abrir fuego al tener a sus propias tropas interponiéndose al enemigo, por eso​ Rivas ordenó a Roseti que retrocediera para que pudiese operar la artillería propia y para que el San Nicolás lo protegiese. El Batallón San Nicolás se había situado algo detrás en diagonal sobre el borde del estero.
El 1º de Línea empezó a retroceder seguido de cerca de los paraguayos que ultimaban a los heridos tendidos en tierra y al ver como mataban a bayonetazos al sargento 2º José María Abrego, que había quedado en el campo con una pierna fracturada por una bala, el capitán Adolfo Morel ordenó -«¡Media vuelta, a la bayoneta, no den cuartel!», las tropas del 1º de Línea cargaron a la bayoneta calada sobre los paraguayos y los destrozaron. Finalmente​ Rivas impuso su autoridad y el repliegue continuó hasta unirse al San Nicolás y al Corrientes.
El 1º de Línea había sufrido fuertes bajas. Además de Echegaray habían muerto el teniente 1º de la 3ª Compañía Miguel Bereciarte, el subteniente Nicanor Rodríguez de la compañía de Cazadores y el subteniente José María Caraza​ de la 1ª Compañía, 3 sargentos, un cabo y 9 soldados. Estaban heridos con distinto grado de gravedad el teniente 1° de la 4ª Félix Benavídez, 2 subtenientes, 4 sargentos, 6 cabos, 26 soldados y un tambor, y contusos los capitanes Ruperto Fuentes y Adolfo Morel, un sargento, un cabo y tres soldados., otros 4 heridos, y 54 soldados muertos de un total de 246 hombres de tropa y 16 oficiales. ​ Ahora los tres batallones invirtieron la situación avanzando sobre el enemigo que a su vez era batido por los cañones del Tcnl. Federico Mitre y del Myr. Joaquín Viejobueno, a las siete de la tarde cesó el enfrentamiento con la retirada paraguaya dejando incendiado el pastizal por los cohetes a la Congreve. La posición de Yataytí Cora permanecía en manos argentinas.
Segundo combate-cartografía del libro Los 508 del San Nicolás de J.Costamagna
Segundo combate, 11 de julio de 1866
Aquino movilizó sus reservas ante lo que el comandante del I Cuerpo general Wenceslao Paunero recibió órdenes directas de lanzar un contraataque. ​ Paunero tenía poca confianza en esa orden ya que sus hombres estaban cansados y no podían ver nada a través del humo, la arena y la creciente oscuridad​ pero acató y mandó avanzar a la 2ª división al mando del coronel José Miguel Arredondo compuesta por la 3ª Brigada: Batallón Nº 4 de Línea, Batallón Nº 6 de Línea y la 4º Brigada: 1° Legión Voluntarios y Cazadores de la Rioja.
Ante el ataque argentino los paraguayos respondieron con fusilería y la lucha devino en un caos ya que ambos bandos disparaban a ciegas hacia el enemigo hiriendo en muchos casos a sus propios compañeros. Aquino ordenó la retirada, tras tomar algunos prisioneros heridos y unos cincuenta fusiles, Paunero también retrocedió recelando que el humo pudiera encubrir una sorpresa del enemigo
Mitre llegó inmediatamente después con los dos batallones de infantería restantes de la 1ª División, el Batallón Nº3 de Línea al mando del Tcnl. Felipe Aldecoa y la Legión Militar comandado por el Sgto.Myr. Agustín Valerga y tomó el campo en disputa.
Infante paraguayo
Reorganizadas las fuerzas paraguayas, Aquino renovó con todas sus fuerzas el ataque sobre Yataytí Corá mientras lanzaba la caballería caía sobre el flanco derecho de los dos batallones argentinos que se mantuvieron en sus puestos. Díaz hizo llover cohetes que causaron ​ en la posición argentina, una de las cuales explotó a pocos metros del presidente y otra por poco mató al general Flores, que había cabalgado desde el centro del dispositivo aliado para observar la acción. La violenta fusilería causó heridas mortales a los comandantes Aldecoa y Valerga.
En ese momento el Cnl. Rivas trajo cinco batallones desde la retaguardia lo que finalmente dio la ventaja a los aliados. Sucesivamente entraron en combate relevando al 3º y a la Legión que prácticamente habían agotado su munición los batallones de la 2ª División 4º y 6º de línea (Luis María Campos), luego volvió al combate los restos del 1º de línea y la 1º Legión de Voluntarios (2º División),​ seguidos de otros batallones como reserva: los batallones de Guardias Nacionales San Nicolás de los Arroyos y Correntino, el 5º de línea, la 4º división al mando de Antonio Susini compuesta del batallón de Guardias Nacionales La Rioja (Gaspar Campos) y Santa Fe y el 2º de Voluntarios que aunque no abrieron fuego por hallarse ya muy entrada la noche estuvieron al alcance de los disparos enemigos.
La acción se generalizó e hizo encarnizada pero pronto se decidió no tardó en decidirse a favor de los argentinos. Si bien las fuerzas directamente enfrentadas eran en todo momento similares, con once batallones movilizados los argentinos estaban ahora en condiciones de continuar relevando sin cesar a las unidades comprometidas en combate mientras que las paraguayas carecían de reservas, sus cuatro batallones tenían bajas superiores al tercio de sus fuerzas y se hallaban dos millas adelantadas de sus líneas, por lo que a las nueve de la noche, Díaz dio la orden de retirada y los paraguayos se retiraron al otro lado del estero​ «huyendo en gran desorden-escribió Mitre- tirando una parte de sus armas, abandonando muertos y heridos y precipitándose al estero, en cuyos pajonales y gracias a las sombras de la noche pudieron salvarse».​ Cuando cesó el encarnizado combate la mayor parte del campo estaba ardiendo.
El desempeño de las tropas argentinas, especialmente el 1º de Línea y el San Nicolás fue encomiable. El coronel oriental León de Palleja asentó en una de sus últimas correspondencias a Montevideo «La infantería argentina ha correspondido a la reputación de disciplinada y valiente que todos reconocen en ella; no adentro de trincheras apoyada de cañones y de caballería, sino con su solo propio esfuerzo. Los coroneles Rivas y Arredondo se han portado como siempre, valientes entre los valientes». ​ Tiempo después declararía por su parte el coronel paraguayo Juan Crisóstomo Centurión «Las tropas argentinas ¿quién lo duda? valen mucho; su intrepidez y valentía las tienen acreditadas en mil combates». ​
Fuentes
Atlas histórico-militar argentino, Círculo Militar, 1970
Isidoro J.Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo 4
George Thompson, La Guerra del Paraguay, RP Ediciones, Asunción, Edición 2010
Juan Beverina, La Guerra del Paraguay, Círculo militar, BA, 1973
Los 508 del San Nicolás, Ed.Kabhalah Jorge Costamagna 2002

sábado, 30 de junio de 2018

Caballería federal-Nuevas figuras fabricadas por Horacio Falcinelli

Fernando Amo ha sido el pintor y el autor de estas fotos de las nuevas figuras de caballería federal realizadas por Horacio Falcinelli.
Se trata de figuras de plomo en 28 mm, Horacio ha realizado los soldados y los caballos con la ayuda de un escultor, pero en todas muchos de los detalles son obra de Horacio, quien también realizó algunas completas.
A los soldados se los ha pintado de una forma genérica y podrían formar en varios cuerpos diferentes del período de la Confederación Argentina.
Existe información, aunque no muy abundante, de los uniformes de los cuerpos militares de esa época y, Dios mediante,  ya nos ocuparemos al respecto con motivo de la Campaña al Desierto de 1833-1834 que se está organizando en la SHM.
Acá van las fotos para la consideración de los aficionados.
Oficial de caballería, se puede apreciar que usa pantalón  y se ve el cribado de los calzoncillos. 
Abanderado portando la bandera azul turquí y blanca con sol y gorros rojos.


Notesé que los soldados no llevan lanzas de tacuara sino de madera.
En este soldado se aprecia el detalle del facón puesto a la cintura
Este soldado lleva el calzoncillo fuera de las botas.
En esta figura se ve que lleva el calzoncillo dentro de la bota de potro que tiene cortada la puntera.

jueves, 28 de junio de 2018

EFEMÉRIDES - 28 de junio de 1807 - Desembarco de los ingleses en Barragán

Croquis de la época donde se aprecia la Ensenada de Barragán y el desembarco inglés

La ensenada de Barragán es una caleta en el sector sudoeste de la costa bonaerense, desde punta Lara hasta punta Santiago que se encuentra a 60 km de Buenos Aires. La ocupación de las tierras circundantes a la ensenada se remonta al siglo XVII, cuando Hernandarias da en "merced" las tierras cercanas a la caleta a Bartolomé López. Éste las vende en 1629 a Antonio Gutiérrez Barragán, cuyo apellido materno se fue fijando e hizo pie en la toponimia de la zona. Barragán hizo que la ensenada fuera un activo puerto clandestino de la trata. En 1636 el gobernador Pedro Esteban Dávila otorga en posesión a Gerónimo de Benavídez el territorio de punta Lara. En 1736 el contrabando de Portugal y sus pretensiones, llevan a realizar una precaria batería. Las importantes crecidas del río de la Plata arruinaban sistemáticamente la batería, que debió ser reconstruida en 1765, 1771 y 1782.
En diciembre de 1800 un temporal desploma el puerto de Buenos Aires, llegando la inundación hasta la Plaza Mayor. Los comerciantes reclaman al virrey que habilite el "puerto de Ensenada". El 2 de enero de 1801 el virrey marqués de Avilés abre al arribo de buques de comercio dicho puerto, dispone fundar Ensenada, ordenándole al coronel Pedro Cerviño la traza del pueblo y hace construir la definitiva muralla del fuerte. La batería era de buena mampostería, con ocho cañones, dos garitas, dos almacenes, cuadra para la tropa, cuarto para el oficial y cocina.

El Fuerte Barragán en la actualidad

El 24 de junio de 1806 Santiago de Liniers, a cargo de la batería, rechaza el desembarco de las tropas inglesas comandadas por el general William Carr Beresford, en la 1.ª invasión inglesa. Los ocho buques ingleses (al mando de sir Home Riggs Popham), intentan entonces el desembarco frente a punta Lara, interviniendo la fragata Neptuno que entra en acción provocando la huida de los invasores, que finalmente desembarcan en Quilmes.
Croquis de la época donde se aprecia el lugar de desembarco de los ingleses y su marcha a Buenos aires

El 28 de junio de 1807, al haberse retirado la guarnición de la batería, las tropas inglesas al mando de John Whitelocke, desembarcan en la Ensenada y comienzan su marcha hacia su derrota en Buenos Aires.

lunes, 25 de junio de 2018

Gran Campaña de 1807 de la SHM - Cabildo de Buenos Aires -

Finalmente el Cabildo de la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Aire, esta terminado. Ahora faltan la Recova, el Fuerte y la Catedral mas algunas casas que están en marcha para poder representar y, desde luego jugar, los combates de la Reconquista. 
Acá van las fotos a consideración de los aficionados.

viernes, 22 de junio de 2018

The Miniature Pages

Uno de los sitios de juegos de guerra mas concurridos, variados y prestigiosos es The Miniatures Page. 
El legendario Armand D'Arc, miembro destacado del sitio, periódicamente visita este Blog y tiene la amabilidad de publicar allí algunos de los artículos de su agrado que aquí encuentra.  
A modo de modestisima forma de agradecimiento quiero publicar el enlace con la Napoleonic Gallery Message Board donde se publican artículos en castellano y en inglés:
En el sitio podrán encontrar hermosas mesas de juego y figuras de las mejores estupendamente pintadas. Y el enlace del Napoleonic Media Message Board donde se habla de libros, música y películas del período napoleónico

A modo de ejemplo de lo que allí podrán encontrar vaya este enlace sobre la batalla de Quatre Bras, es realmente increíble:
Realmente vale la pena tomarse el tiempito para visitar periódicamente este sitio.

viernes, 15 de junio de 2018

Gran Campaña de 1807 de la SHM -El Cabildo-

Guillermo Centeno, el noble alarife, tiene a su cargo la construcción de algunos de los edificios emblemáticos para la Gran Campaña de 1807 de la SHM: el Cabildo, la Recova y el Fuerte.
Guillermo ha tenido la gentileza de enviarme los avances del Cabildo y acá están las fotos a consideración de los amigos aficionados.

martes, 12 de junio de 2018

Cazadores General Necochea-Nuevas figuras de Guillermo Centeno

Nuevamente Guillermo destacado modelista ha tenido la gentileza de enviarme fotos de una de sus últimas creaciones. Se trata esta vez de figuras del uniforme ceremonial del  Regimiento de Caballería de Tanques 8 "Cazadores de Necochea". 
El uniforme probablemente se haya basado en la conocida ilustración de Eleodoro Marenco, pero en el modelo usado actualmente, que correspondería a la compañía de élite por el uso de gorro de piel, se aprecia una chaqueta larga y una faja roja que no aparecen en la ilustración.
Historia del Regimiento
El Regimiento de Caballería de Tanques 8 Cazadores General de Necochea tiene sus orígenes en el quinto escuadrón del Regimiento a Granaderos a Caballo, siendo su jefe el Capitán Mariano Necochea. Fue creado como Regimiento 8 de Caballería de línea el 19 de julio de 1826 a raíz de la Guerra del Brasil, por decreto del entonces presidente Bernardino Rivadavia. Su primer jefe fue el Coronel Juan Zufruategui, nacido en Montevideo en 1786.
El Regimiento realizó las siguientes campañas
  • Año 1817/1821 Campaña de Los Andes
  • Año 1826/1827 Guerra del Brasil
  • Año 1865 Guerra de la Triple Alianza
  • Año 1879 Conquista del Desierto
  • Se destacó en los siguientes combates
  • Combate de Paso de Ombu
  • Batalla de Ituzaingó
  • Combate de Camacua
  • Combate de Ensenada
  • Batalla de Cepeda (1859)
  • Batalla de Pavón
  • Batalla de Santa Rosa
Asentamientos
Desde su creación sus asentamientos de paz fueron: Buenos Aires en 1826, Córdoba en 1856 y se recrea en 1893, guarneciendo en distintos puntos de la frontera interior, a principios de siglos se traslada a la guarnición Buenos Aires, posteriormente Guarnición Campo de Mayo, en 1953 se traslada a la Provincia de Corrientes, trasladándose por último a su actual lugar la ciudad de Magdalena en 1959.
Entre 1904 y 1907 se desempeña como Regimiento Escolta Presidencial. Por decreto del Presidente Figueroa Alcorta el 22 de mayo de 1906 recibió el nombre de Cazadores General Necochea.
En 1948 se convierte en la primera unidad blindada de la Caballería Argentina.
En 1978, a raíz de las disputas limítrofes con Chile se trasladó a la localidad de Choele Choel en la Provincia de Río Negro, regresando en 1979.
En 1980 comienza a modernizarse con la llegada de los vehículos de combate TAM.
En 1982 iniciada la guerra con el Reino Unido de Gran Bretaña se traslada a la Provincia de Santa Cruz, estableciéndose en Puerto Santa Cruz el 02 de mayo, regresando a Magdalena el 26 de junio de ese año, donde se encuentra actualmente.
Las figuras 
Se trata de figuras de 250 mm de una escultura y pinturas de altísima calidad, comparables a las mejores a nivel internacional. Las fotos me eximen de mayores comentarios.