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viernes, 30 de octubre de 2015

Regimiento Nº 7 de Infantería

Guillermo Centeno, destacadísimo modelista, ha tenido la gentileza de enviarme fotos de la figura de un fusilero del Regimiento 7 de Infantería que luce el uniforme que muestra la ilustración publicada en el sitio oficial del Ejército Argentino y realizada por Héctor Arenales Solís. 
Se trata de un modelo de 80 mm en kit de resina que fue realizado por Guillermo a instancias del Prof. Marcelo Molina, notable coleccionista y gran amigo.

Breve historia del 7º de Infantería
Su creación se remonta al mes de noviembre de 1810. Se denominaba, por ese entonces, Regimiento de Infantería de Cochabamba, y estaba integrado por hombres oriundos de esa provincia. El Intendente de Chuquisaca, Francisco Rivero, fue designado como su Jefe, con el grado de Coronel.  En junio de 1811, la unidad se designó Regimiento de Infantería Nro 7, y tuvo su bautismo de fuego en Huaqui, el día 20 de junio de 1811, bajo las órdenes del Tcnl Bolaños. Ante la falta de oficiales en la conducción y por la inexperiencia de las tropas frente a un enemigo bien armado y veterano, el Regimiento 7 no pudo sostenerse en sus posiciones y se sumó al repliegue y posterior desbande de las tropas patriotas.  En 1812, por medio de una gaceta ministerial, se anuncian los trabajos de creación de un regimiento de granaderos a caballo y otro de infantería en la Banda Oriental con la denominación de Nro 7.
Fusilero en 1812
El 31 de mayo de 1813, por medio de una resolución de la Asamblea, se recreó en Buenos Aires con la incorporación de esclavos comprados a los vecinos de Buenos Aires el Batallón de Libertos o Batallón Nro 7, al mando de Toribio de Luzuriaga, con el grado de Tcnl.
El batallón contaba también con una plana mayor, cuatro compañías de infantería o fusileros, una de granaderos y una de cazadores.
Granadero en 1813
En 1813, luego de la derrota de Ayohuma en el mes de diciembre, el gobierno de Buenos Aires decidió enviar una fuerza auxiliadora, expedición dentro de la cual se encontraba el Batallón Nro 7. Durante esa campaña, el 7 sufrió la honrosa derrota en Sipe Sipe y nuevamente fue disuelto.

Cuando se organizaba el Ejército de los Andes en 1816 y ante la gran cantidad de esclavos libertos que confluían a engrosar la filas del Ejército Libertador, el General San Martín decidió dividir el Regimiento de Infantería Nro 8 en dos batallones, al más antiguo le otorgó la denominación del antiguo batallón de libertos: el Nro 7 y  puso a su mando al Tcnl Pedro Conde.

Según el Prof. Luqui Lagleyze el Nº7 de los Andes se uniformó de casacas azules sin solapas, con cuello y vivos ganas, faldones con vueltas blancas y sardinetas en el cuello. Pantalones azules y blancos, gorras de suela con cordones y penachos blancos los fusileros, verdes con penachos verdes y granas los cazadores y encarnados con mangas del mismo color los granaderos. Los granaderos recibieron viejas casacas de artillería por lo que sus cuellos y puños llevaban galón amarillo. Los músicos llevaban casacas encarnadas.

Cazador y fusilero del 7 de los Andes
Ilustración de Daniel Pedrazzoli
El 19 de enero de 1817, las compañías de granaderos y cazadores del Nro 7 formaron la vanguardia de la columna del General Soler. Cruzaron la cordillera por el Paso de los Patos, y participaron de los combates de Achupayas, Putaendo, Las Coimas y Guardia Vieja. El 12 de febrero de 1817, se cubrió de gloria en el campo de batalla en la cuesta de Chacabuco. Las compañías de cazadores y granaderos siguieron bajo las órdenes de Soler en el ala derecha y el grueso del Regimiento, bajo las órdenes del General O’Higgins sobre la izquierda. Luego de Chacabuco, al mando de O’Higgins, realizó toda la campaña por el sur de Chile, participando en los combates de Gavilán y Carampague, y en el sitio y combate de Talcahuano. Durante el sorpresivo ataque de Cancha Rayada, se hallaba en la zona más crítica del combate, y respondió con disciplina manteniendo la cohesión.  Luego, en Maipú, tuvo otra jornada de gloria. 
Integró la Expedición Libertadora al Perú, como parte de la 1era División al mando del Grl Las Heras y participó  de la Segunda Expedición a la Sierra al mando del Grl Arenales. En la Campaña de los Puertos Intermedios, el 7 sufrió todos los avatares de la lucha por la independencia de América y, terminada la guerra, quedó en Perú. Finalmente las tropas regresaron a Buenos Aires en barcos fletados gracias al auxilio monetario de la provincia de Buenos Aires y al gobierno peruano que saldó la deuda que mantenía con las tropas libertadoras. 

2 comentarios:

  1. De très belles illustrations et une figurine superbe, la motivation se lit sur son visage!

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    1. Merci cher Phil, toujours si gentil. Je passe à Guillermo Centeno, auteur de la figure, vos aimables paroles. Gros câlin!

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