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domingo, 24 de junio de 2012

École de guerre II


E
n los últimos diez años han aparecido una serie de reglamentos napoleónicos que han puesto su acento sobre todo en los aspectos lúdicos y competitivos sacrificando realismo.
Esta es una vieja controversia que solo se resuelve según el gusto y parecer de cada aficionado. Para algunos ciertos sacrificios como no poder representar todas las formaciones resulta inaceptable, para otros si la longitud de algunas formaciones les parece excesiva buscan la forma de reducirlas, los mas tratan de reducir los desplazamientos de la caballería con respecto a los de la infantería sin tomar en cuenta las posibilidades históricas de ambas armas y atendiendo únicamente a la comodidad del juego.
La gran mayoría quiere que los juegos representen los aspectos tácticos y que no duren demasiado, cuando mucho cinco horas, pero tener lugar para la maniobra y al mismo tiempo llegar rápidamente a una definición.
La mayoría de estas exigencias son contradictorias entre si  cuando se pretende representarlas mas o menos históricamente, por lo tanto intentar satisfacerlas conduce a vulnerar el modelado histórico llevando al juego de guerra en dirección a un juego de tablero. El mayor ejemplo en este último caso lo constituyen los reglamentos que dependen de un terreno hexagonado o similar.
Dentro de los campos de la táctica y de la gran táctica hemos visto la aparición de Lasalle,  Fields of Glory, Shako II,  Grand battery, Napoleon at War, Republic to Empire, etc. en todos ellos el resultado de los dados es decisivo y ofrece la emoción que necesita “el jugador”. En algunos de estos reglamentos la importancia de los dados es tal que un resultado adverso en una tirada puede significar el fin de una batalla. Un gran impacto ha sido General de Brigade, heredero de In the Grand Manner del inolvidable Peter Gilder, que ha traído nuevamente a las mesas de juego a los “grandes batallones” a escala 1:20 y le ha incorporado una significativa fase de cadena de ordenes.
Dado que el juego de guerra ha dejado de ser Kriegspiel para ser Wargame, es decir ha perdido su carácter de entrenamiento militar para ser un pasatiempo de civiles adultos, bastante gordos en su mayoría y caprichosos con sus criterios, no cabe iniciar la búsqueda del “mejor reglamento”, cada uno hará su elección, pero esto no nos impide pensar un poco.
Dicho esto quisiera compartir con la afición algunas reflexiones sobre ciertos criterios que, según mi entender y el de otros tipos, deberían regir un reglamento.

En mi opinión resulta insoslayable la dependencia entre:
1) Escala de terreno y  representación del frente de las unidades.
2) Tiempo de duración de un período y las posibilidades de maniobra y desplazamiento que realizan las unidades.


Para informarnos en profundidad sobre muchos de estos aspectos podemos consultar en Imperial Bayonets del indispensable George Nafziger, Weapons & Equipment of the Napoleonic Wars del clásico Phillip Haythornwaite, Atlas of Military Strategy del legendario David Chandler y la magnífica página Web Napoleon his armies and his enemies  http://napoleonistyka.atspace.com/  pero, como para ir entrando en tema, acá van algunas cifras.

Representación de las formaciones
En nuestro grupo desde hace años utilizamos la representación 1:30 para las figuras y 1:500 para el terreno y cada figura de infantería napoleónica se coloca sobre un frente de 1,5 cm considerando que una figura  representa tres filas de diez hombres, pero para las unidades de infantería inglesa, que formaba en dos filas, debería colocarse sobre un frente de 2,25 m ya que representa a 15 hombres en dos filas. En ambos casos estamos diciendo que un hombre ocupa 75 cm lo cual es un poco exagerado ya que un calculo generoso, según los datos consultados, daría 71 cm por hombre
Esto significa que una línea británica de un batallón de 600 hombres en dos filas ocupa un frente de 225 m y queda representado en 45 cm. Un batallón austriaco de 900 hombres en línea ocupa un frente igual al del británico ya que está en tres filas. Un batallón francés de 720 hombres ocupa 180 m y en la mesa de juego 36 cm y finalmente un batallón ruso de 600 hombres, que también forma en tres filas ocupa en el terreno 150 m y en la mesa 30 cm.
La cantidad de figuras representa bien el frente de la unidad

En este caso la cantidad de figuras no resulta adecuadamente
representativa del frente de la unidad

En este otro caso la representación es adecuada.

Acá la cantidad de figuras es notablemente mayor que en el caso inglés
pero al frente ambas formaciones disponen de la misma cantidad de soldados.

Para la caballería se usa un frente de 2,5 cm que representa a 30 jinetes en dos filas, según los reglamentos franceses cada caballo ocupa en la formación 84 cm lo cual significa que 15 caballos requieren un espacio de 13m lo cual en la mesa es 2,6 cm lo cual coincide bastante bien con nuestra representación.
Acá vemos coraceros y lanceros, algunos con la placa individual
de 2,5 cm de frente y otros con la vieja placa de 4 cm para dos figuras

Con respecto a la artillería, se encuentra que una batería de seis cañones ocupan un frente de 65m que significa 13cm en la mesa. En nuestros juegos un modelo de cañón representa 3 piezas y se lo despliega en una base de 6cm, seis cañones tienen un frente de 12cm  por lo cual también hay coincidencia en la representación. No obstante debe tenerse en cuenta que en algunos casos el frente de una batería de seis cañones podría llegar a los 110m.
Esta es una batería francesa de tres modelos que en realidad representa 8 piezas.

Maniobras y desplazamientos
Por otra parte es necesario considerar las velocidades de los desplazamientos de la infantería y de la caballería. Si bien los cambios de formación se ejecutaban al “pas de deux pies” , el ritmo de marcha común de la infantería de las potencias mas importantes parecería ser similar al “petit pas” de los franceses de 33cm, por lo tanto, si seguimos a Nafziger que asegura que la cadencia media de la época era 120 pasos por minuto, una columna podría sostener una velocidad de 40 metros por minuto y considerando que dos minutos es el tiempo de duración de un período, esto significa 80m en el terreno y en la mesa 16 cm.

Según los reglamentos franceses, la caballería se desplaza  100m por minuto al paso, 200m por minuto al trote y 300 m por minuto al galope lo cual significa en la mesa 40cm, 80cm y 120cm respectivamente. Las cargas, según Haythornwaite, se ejecutaban un tercio al trote, un tercio al medio galope y recién al final se lanzaban al galope y a la carga. Por lo tanto, en términos del juego, hay 40 segundos de trote, 40 segundos de medio galope y 40 segundos de galope es decir que por la parte baja en dos minutos se recorren 400m que en la mesa son 80cm. Esta cifra se verá reducida por la necesidad de mantener la cohesión de la formación. En nuestros juegos un escuadrón de caballería ligera a la carga, se desplaza en los dos minutos de un período una distancia equivalente a 360m, es decir 72cm en la mesa, algo menor a la calculada precedentemente.
Debe hacerse notar que una cosa son los reglamentos que requieren de las figuras para la representación y la administración como lo son la mayoría, y otra aquellos reglamentos apoyados por computadora como Carnage and Glory, Hard Pounding, Iron Duke y el que hemos usado en nuestro grupo que solo requiere las figuras para la representación ya que la administración la relaiza el programa considerando los efectivos reales.

Falta analizar el tema de la cadencia y la eficacia del fuego según las armas, de la calidad y los tipos de tropas, de la transmisión de las ordenes, etc. No es una tarea fácil pero espero que estos pocos pensamientos escritos apresuradamente tal vez sirvan para despertar serias inquietudes reglamentarias en los aficionados y los haga pensar un poco en los criterios que podrían usarse a la hora de analizar un  reglamento. Saluti a tutti.

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