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lunes, 27 de agosto de 2012

Segunda Guerra Mundial-Combate de Gabr-Saleh

El sábado 25 en el domicilio de Francisco Erize, nuestro Patriarca, tuvo lugar un juego de Segunda Guerra, ambientado en la campaña del norte de África durante la operación Crusader.
Este reglamento desarrollado por Francisco desde hace alrededor de cuatro años denominado Grupo de Batalla, ya había sido puesto a prueba en varios juegos, pero esta fue algo así como la presentación en sociedad de un gran juego en el desierto. La mesa y los vehículos presentados fueron magníficos y dieron digno marco a la importancia del evento.

Estuvieron presentes, además de Francisco nuestro anfitrión, Daniel González, Juan Francisco Erize, Silvestre con su hijo Elías, Jorgito Magan, Lucas Merel, Esteban Puente, Eduardo De Nucci.
El arbitro y los alemanes
Del bando británico formaron: Silvestre y Esteban Puente, del bando alemán lo hicieron: Jorgito Magan, Eduardo De Nucci, Elías (el hijo de Silvestre) y Lucas Merel. Francisco fue el organizador del juego y arbitro. El resto fuimos espectadores.
Los ingleses
Yo concurrí con la idea de jugar pero no me quedó más remedio que unirme al público ya que no quisieron recibirme (como a los patadura en el fútbol). Los jugadores alemanes estuvieron amables, pero cuando les pregunté a los ingleses uno de ellos se mostró especialmente refractario, tal vez porque sabe que no quiero nada a los hijos de Albión, tal vez porque llegué tarde y ya estaban los mandos distribuidos o, mucho más probablemente, porque ha comprobado que juego muy mal; de todas formas disfruté mucho de la hospitalidad de Francisco y de la contemplación de su estupenda mesa.
El juego fue planteado en parte como de encuentro, aunque los alemanes debían hacer el esfuerzo principal. Los británicos tenían posiciones preparadas donde estaban atrincherados y ocultos, con lo cual a los alemanes se les presentaba un panorama bastante difícil.
El despliegue alemán fue clásico y cauteloso, lo cual no deja de sorprender siendo Eduardo uno de los comandantes. Los británicos, bajo el mando de Esteban, mantuvieron la frialdad y la cabeza abajo todo lo que pudieron, negándoles a los alemanes cualquier dato que los pudiera orientar acerca de sus posiciones. En el centro del dispositivo inglés se levantaba la pequeña localidad de Gabr-Saleh y las posiciones ocupadas por las tropas de John Bull eran un misterio para enemigos y espectadores.
Grabr-Saleh
Los PzII avanzaron al frente de la formación blindada alemana, a la izquierda y un poco mas atrasados dos Pz IV, a la derecha los PzIII,  entre ellos se desplegaron, para apoyar el ataque, un modelo del cañón de infantería de 75mm y un antitanque Pak36 de 37mm y en el extremo derecho infantería transportada en camiones.
Ataque alemán
Así comenzó el avance y rápidamente el fuego de la artillería británica dio cuenta de algunos vehículos ligeros. Supongo que el fuego provenia de los cañones de 25lbs ya que no se me informaba de nada a pesar de mis consultas al comandante inglés.
El comandante inglés lanzando sus dados
Con el progreso de la batalla los PzII se fueron acercando para poder visualizar las posiciones y finalmente los británicos debieron hacer aparecer algo de su artillería, un Bofords de 40mm, en función antitanque sobre las alturas escarpadas de su flanco derecho, algo de infantería en Gabr-Saleh y un modelo de 36 mm atrincherado en las cercanías de la localidad.

Cañón ATde 36 mm
Bofords 40mm
El fuego de la artillería británica continuaba visiblemente eficaz y los tanques alemanes respondían pero sus resultados no eran conocidos al menos para mí.
En algún momento una fuerza de Crusaders ingresó al campo de batalla por el extremo izquierdo inglés pero lo hicieron detrás de unas alturas y recién nos enteramos de su presencia cuando se colocaron los modelos varios períodos después. La presencia de esos tanques equivalentes a los PzIII, amenazando peligrosamente el flanco del ataque alemán, me pareció en principio una genialidad de esas a las que nos tiene acostumbrados el cerebral Esteban pero después, viendo de reojo un mapa del planteo del juego, me enteré que era una condición inicial impuesta por el ejercicio.
¡Aparecen los Crusaders!
Al acercarse a las posiciones inglesas los dos modelos de PzII fueron prontamente destruidos, pero antes pudieron descubrir para sus camaradas algunas de las posiciones enemigas.
¡los PzII destruidos!
Los Crusader inmediatamente empezaron su fuego, no sin antes modificar su despliegue inicial pues el jugador británico no había interpretado bien la disposición del terreno y, sin decir agua va, realizó un enroque entre el tanque de comando y otro de la formación para que el primero quedara a cubierto de las vistas del enemigo y motivado también por la condición de estar desarmado ya que el cañón que llevaban esos tanques de comando era de “engaña pichanga”.
Otra vista de los Crusaders, el tanque de comando es el que está enmascarado
Eduardo finalmente no pudo con su genio y desplegó su artillería de campaña, dos modelos de obuses de 105mm,  sobre unas alturas a la vista del enemigo para poder ejecutar tiro directo que resultó bastante eficaz ya que su fuego destruyó el 40 mm y luego el AT .
DeNucci y Elias
Obuses alemanes de 105 mm
La infantería alemana bajó de los camiones y desplegó bastante lejos de la localidad. Mientras tanto los Crusader empezaron a tirar sobre sus enemigos. La cosa estaba así cuando finalmente decidí retirarme. Mas tarde pude hablar con Francisco que me informó sobre la victoria inglesa y me dio algunos detalles.
El resultado no me sorprendió porque ocurrió lo esperado por el mismo comandante inglés, lo supe antes de irme pues pude escucharle un comentario a su camarada asegurándole que los alemanes ya no podrían alcanzar sus objetivos en el tiempo estipulado y Esteban difícilmente se equivoque al evaluar la situación en un juego desarrollado con un reglamento de resolución discreta, pues, aunque se trate de reglas sofisticadas y bastante complejas para recordar en su totalidad, una mente como la suya tiene la capacidad de controlarlas integralmente.
Con respecto a los detalles, Francisco me comentó que la infantería alemana, como obstaculizaba el fuego propio, rápidamente debió volver a subirse a los camiones y que con el correr de los períodos los Crusaders lograron destruir a todos los PzIII perdiendo dos de sus modelos.
PzIII destruidos...es el fin del ataque
Cuando los PzIV se acercaban amenazantes sobre los Crusaders, el bando alemán no pudo seguir adelante con su ataque ya que se acabó el tiempo impuesto por las condiciones de escenario y además le fallaron casi todos los test de moral. Así fue que los ingleses alcanzaron la victoria.
Acá termina esta breve reseña y ahora quisiera agradecer la gentil invitación de Francisco, felicitarlo por los interesantes escenarios que organiza y por estar siempre dispuesto a poner a disposición de la afición su colección para los juegos que todos disfrutamos.
Finalizo con un gran saludo a la muchachada que se sigue reuniendo para mantener estrechos los cálidos lazos de esta vieja amistad.

NdE: como siempre, se publicarán todas las objeciones y comentarios adicionales que se deseen hacer a este relato. Del mismo modo con los repudios y reclamos que se considere necesario realizar.

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