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lunes, 6 de agosto de 2018

Gran Campaña de 1807 de la SHM- Real Fortaleza don Juan de Austria ¡Finalizada!

Ha finalizado la construcción del modelo que pretende representar a la Real Fortaleza don Juan de Austria que supo defender a Buenos Aires de piratas portugueses, holandeses e ingleses y tuvo una destacada participación en las jornadas de 1806 y 1807. Acá van las fotos del fuerte que tiene el foso, las rejas y los interiores, fotos desde varios puntos de vista y la comparación con el Cabildo y la Recova.
Vista desde el río, puede apreciarse que no tenía foso en esa cara, y la pequeña entrada defendida por una reja.
Patio interior
Puente levadizo, estribo y foso

Vista de la entrada sobre el río desde la entrada principal
El foso, las murallas y los bastiones son modulares a fin de poder utilizarlos de diferentes formas para otros escenarios.
El Fuerte, la Recova y el Cabildo

domingo, 5 de agosto de 2018

4 de agosto de 1806 Desembarco en el puerto de Las Conchas

4 de agosto de 1806, a las nueve de la mañana, en el fondeadero del río Las Conchas reina un movimiento extraordinario. Decenas de pequeñas embarcaciones se aproximan a la ribera provenientes de la Colonia del Sacramento, venciendo a favor de una neblina propicia pero habitual en el invierno local la dificultad de cruzar el río vigilado por los ingleses.
Según cuenta don José Espina, capitán del Fijo de Dragones de Buenos Aires, la flotilla que zarpó de Colonia el 3 de agosto estaba compuesta de seis sumacas y goletas armadas, seis cañoneras del Rey, tres lanchas particulares armadas y diez transportes.
Las sumacas eran embarcaciones para la navegación de cabotaje, de poco calado, dos palos y construcción rudimentaria, tenían fondo aplanado y aparejo de goleta o de bergantín. Estas naves estaban armadas con cañones de a 18 o de a 24 y otras piezas menores
Al mando de la expedición está don Santiago de Liniers y Bremond, que hace ya más de treinta años sirve al Rey Católico.
Composición de la expedición:
Cñía. de Granaderos del Fijo de Buenos Aires
3 oficiales y 65 granaderos
Dragones del fijo de Buenos Aires
16 oficiales y 216 dragones
Real cuerpo de Artillería
2 oficiales y 75 artilleros
Blandengues de Buenos Aires
5 oficiales y 174 blandengues
Voluntarios de Infantería de Montevideo
10 oficiales y 154 soldados
Compañía de Miñones de Montevideo
2 oficiales y 120 soldados
Aventureros y corsarios
18 hombres
En menos de una hora las tropas terminan la operación de desembarco. Se resuelve pernoctar en el lugar (cerca y al amparo del Templo y a la custodia del Templo del Tigre, actual Parroquia Inmaculada Concepción de Tigre) para iniciar el avance al día siguiente.
 Los soldados deben soportar esa noche una violenta lluvia que, con breves interrupciones, habrá de prolongarse hasta el día 8, lo cual obligó a la fuerza expedicionaria a quedarse guarnecida en San Isidro y recién el 9 pudo continuar su marcha.  Ese temporal tuvo decisiva influencia en el desarrollo de las operaciones pues Beresford, que se proponía salir de Buenos Aires para enfrentar a campo abierto a las columnas de los criollos, se vio obligado a permanecer en la ciudad. Desprovisto de tropas de caballería, el general inglés consideró imposible marchar a pie con sus soldados por los caminos que la lluvia ha convertido en ríos de barro. Por otra parte la furiosa sudestada produjo un desastre en las embarcaciones inglesas que hubieran podido ser útiles para hostigar y bombardear a los virreinales. Se hundieron cinco cañoneras, un bergantín perdió su timón y las lanchas y el bote grande de la fragata Leda se también se hundieron.
Todas estas señales hicieron visibles la acción de la Virgen del Rosario a quien Liniers le había consagrado las banderas que capturara al enemigo.
Las tropas virreinales, sin embargo, emprenden con entusiasmo la dura travesía por el lodazal y, salvo una compañía de dragones y la caballería voluntaria que comanda Pueyrredón que van montadas, la fuerza debe marchar a pie.
El 10 de agosto las tropas formadas asisten a una Misa de campaña y se encomiendan a la protección de Dios y de su Madre siempre Virgen, y al finalizar rompen la marcha dispuestos a morir o reconquistar Buenos Aires.
Referencias:
Los marinos en las invasiones inglesas-Alte.Laurio H. Destéfani- Departamento de Estudios Históricos Navales. Buenos Aires, 1976

sábado, 4 de agosto de 2018

Gran Campaña de 1807 de la SHM- Real Fortaleza don Juan de Austria

El Fuerte de Buenos Aires fue una fortaleza destinada a defender Buenos Aires y a ser sede de las autoridades residentes en la ciudad. La planta del Fuerte era rectangular, algo irregular, con cuatro baluartes angulares, cuatro garitas para centinelas y rodeado por un foso. Las dimensiones del edificio no se conocen con exactitud, pero de acuerdo con planos de mediados del siglo XVIII, se puede calcular que ocupaba una superficie de 15.000m2 y un perímetro de 500m, la mampostería era de ladrillo y un puente levadizo lo conectaba con la Plaza Mayor.
Reseña histórica
Su construcción se inició en 1595 y después de varias refacciones se finalizó recién a comienzos del siglo XVIII. Recibió el nombre de Real Fortaleza de Don Juan Baltasar de Austria y se encontraba emplazado sobre la barranca del Río de la Plata, que en ese entonces llegaba a menos de cien metros de la Plaza de Mayo. Ocupaba el mismo sitio que hoy ocupa la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo de la República Argentina. Llegó a tener una muralla, con un foso que lo rodeaba, un puente levadizo sobre la plaza, con baluartes en sus ángulos con cañones y edificios interiores. Influidos por las nuevas técnicas constructivas y normas para la defensa que venían de Europa, el 4 de abril de 1713, durante la gobernación de Manuel de Velazco, bajo la dirección de los ingenieros José Bermúdez y Domingo Petrarca, se comenzaron las obras del nuevo Fuerte. En 1718, se revistieron las murallas con piedras amalgamadas y ladrillos y en 1725, cuando Bruno Mauricio Zabala era el gobernador, se convocó al maestro Domingo Petrarca experto en estos menesteres y bajo cuya dirección, se realizaron diversas obras para mejorar su funcionalidad, dando por resultado una estructura cuadrada irregular de cinco mil metros cuadrados de superficie, con una gran muralla de piedra sobre el río y otras tres de ladrillos en los restantes lados. Con cuatro bastiones (uno en cada esquina), troneras para los cañones, una garita para los centinelas, rodeado (salvo en el tramo de la costa), por un foso inundable con un puente levadizo frente a la entrada principal del Fuerte. En el interior del Fuerte, estaba la residencia y el despacho del Gobernador, oficinas de tesorería y una Capilla.
Aunque mucho más modesto, el Fuerte tenía las características propias de las fortificaciones de la época, como la de Cartagena de Indias (Colombia) o San Juan de Puerto Rico. Tal vez el fuerte más parecido al de Buenos Aires fue el de Santa Teresa, en la costa atlántica del Uruguay, en el Departamento Rocha. Estas obras estuvieron a cargo de José García de Cáceres, nacido en Alicante, y que fuera quien más tarde, en 1892, describiera al Fuerte como: Un cuadrado de lados desiguales, fortificado con cuatro baluartes y sus correspondientes certinas, dentro del cual se encuentra el Palacio Real que en piso superior ocupan los Señores Virreyes y en el inferior la Real Academia, Escribanos, Secretarios y Capilla Real y Reales Cajas, encima de estas, la Sala de Armas, capilla antigua para presidiarios, cuerpos de guardia, almacenes, maestranzas, etc. Este fuerte tiene un foso sin contraescarpa revestida y únicamente lo está una porción que corresponde a la puerta principal que tiene puente levadizo y está cubierta por un pequeño tambor, en el frente que mira al río está la puerta del socorro, los muelles de dicho frente están en muy mal estado, especialmente a la entrada por ser la piedra tosca de malísima calidad. Todos los edificios que contiene están construidos de ladrillo y barro, excepto la Capilla Real, almacenes y cajas Reales, que lo están de ladrillo en mezcla de cal y arena. Con el tiempo los arcos cedieron y los pilares amenazaban moverse, por lo que en 1757 hubo que arreglarlos. En 1761 se concluyó una nueva residencia para los gobernadores, que había sido diseñada 10 años antes por Diego Cardoso. En 1766 se arreglaron las calles que bajaban hacia el río, en 1768 Bartolomé Howell realizó el murallón de la costa y en 1784 el Comandante de ingenieros Carlos Cabrer adicionó una Capilla. Un año después, Cabrer diseñó el edificio de la Real Audiencia de dos plantas, En el último cuarto del siglo XVIII, se lo reconstruyó, conforme a datos aportados por el arquitecto R. de la Fuente Machain. En ese Fuerte, funcionaban también las Oficinas de la Casa de Gobierno y en él, residieron por varios años los gobernadores de Buenos Aires, como lo habían hecho anteriormente los Virreyes.
En 1787, once años después de que el rey Carlos III elevara a Buenos Aires al rango de ciudad a capital del Virreinato del Río de la Plata, se le construyó un nuevo Palacio de los virreyes, junto al de Maestranza o“Palacio Viejo” que permitió situar a las nuevas autoridades en suntuosos salones con balcón esquinero de cajón, como se acostumbraba en Lima y se renovaron partes de la fortaleza. En 1803 se reforzaron las defensas que daban al puerto y del lado de la plaza se construyó, sobre el foso, una pared de ladrillos. Para este entonces el fuerte ya era inútil, pues el puerto se defendía naturalmente por sí solo, debido a que el río era de escasa hondura y los bancos de arena obligaban a que los buques fondearan a kilómetros de la costa y era imposible el desembarco inmediato de sus tripulantes, en caso de que quisieran tomar la ciudad y durante la Reconquista de Buenos Aires en 1806, al ser ocupado por los británicos, los patriotas intentaron volarlo comandados por el matemático Sentenach y una vez que los porteños se apoderaron del resto de la ciudad, fue una posición inútil para los británicos, ya que de continuar en él habrían sido fácilmente sitiados.
El modelo
Este modelo no pretende ser una maqueta rigurosa del Fuerte, sino que es un modelo verosímil destinado al juego de guerra. De las manos del alarife de la SHM, maese Guillermo Centeno, ha salido el modelo del Fuerte que ilustran las fotos que acá están a la consideración de la afición.
Etapas de armado


 Fuerte casi terminado




jueves, 2 de agosto de 2018

Guerras hispano-lusitanas en el Río de la Plata Colección de Daniel Castiglione

Daniel Castiglione, notable modelista especialista en scratch y destacado wargamer, ha tenido la gentileza de enviar estas fotos de su colección de tropas españolas, portuguesas y de indios correspondientes al período de las guerras hispano-lusitanas en el Río de la Plata.
Marco histórico
En 1756 estalló una nueva guerra entre las principales potencias europeas, la llamada guerra de los Siete Años. España, gobernada por Carlos III, entró finalmente en la guerra al lado de la Francia de Luis XV en enero de 1762, obligado por el Tercer pacto de familia que unía a ambos monarcas de la Casa de Borbón. Ese mismo mes zarpó de Cádiz la fragata Victoria (26 cañones), al mando del teniente de navío Carlos José de Sarriá, con órdenes para el gobernador Pedro de Cevallos de sitiar y tomar Colonia del Sacramento. Cevallos zarpó a principios de septiembre con una escuadra compuesta por una fragata, un navío de registro armado, tres avisos, doce lanchas grandes armadas y quince transportes. Tras arribar a Colonia el 4 de septiembre, el 7 las naves españolas anclaron y comenzó el desembarco que se prolongó hasta el 14. Recién el día 26 arribó la artillería de Montevideo y el 27 se sumaron 1.200 nativos de las Misiones Jesuíticas. El 1 de octubre emprendió la marcha del ejército comenzando el sitio a la Colonia el 5 de octubre de 1762. Tras el desembarco, la escuadra al mando de Sarriá, compuesta de la fragata Victoria, el navío de registro Santa Cruz,
tres avisos, ocho lanchas y tres corsarios, se retiró sin órdenes de  Cevallos a la Ensenada de Barragán, en la costa occidental del Río de la Plata, lo que posibilitó que el 14 de octubre 4 bergantines portugueses evacuaran de la plaza sitiada a numerosas familias y los caudales y que 3 de ellos regresaran el 17 de octubre con víveres y materiales para la defensa. Sarriá, atrincherado en Ensenada, desobedeció las reiteradas órdenes para regresar y combatir aduciendo que no había venido de España a luchar contra el contrabando. Finalmente accedió a zarpar el 17 de octubre, pero no dejó el puerto hasta el 29, llegando a Colonia dos días después, tras la capitulación. En efecto, el 31 de octubre de 1762 Da Silva Fonseca, gobernador de Colonia, capituló ante Cevallos y dos días después la ciudad fue ocupada.
Las figuras
Se trata de figuras de plomo en 28 mm organizadas convencionalmente en tres compañías, una de granaderos y dos de fusileros.
Tropas portuguesas a las ordenes del Gral.Rafael Pinto Bandeiras
Adelante a la izquierda Regimiento de la plaza de Colonia del Sacramento. Adelante a la derecha Milicias de la plaza de Colonia de Sacramento.
Regimiento de infantería de Santa Catalina y Regimiento de Infantería de Río Grande. La infantería de Río Grande lleva pantalón rojo y la de Santa Catalina de color beige.
Acá pueden verse arqueros e indios de armas. Se trata de indios auxiliares Tupies y Minuanes.
Adelante un contingente de contrabandistas y detrás morenos de San Pablo y Milicias Paulistas.
Dos escuadrones de Caballería Ligera.
Dos escuadrones de Dragones de Río Grande.
Lanceros Paulistas.
Tropas españolas 
Dragones Voluntarios de Caballería de Buenos Aires


Lanceros Guaranies al mando de un sargento de Asambléa de Dragones

Regimiento de Infantería de la Princesa, Regimiento de Infantería de Cataluña, Dragones expedicionarios y artillería a caballo.
Artillería a caballo atelada
Regimiento de Infantería de Galicia, reforzado por una compañía de milicias de Montevideo.
Regimiento Fijo de Buenos Aires con el uniforme de 1778, el correspondiente al período era blanco. Este regimiento se formó con las tropas pertenecientes a los Regimientos Antiguo y Moderno.
Tropas de frontera. Adelante arqueros guaraníes, siguen veteranos de Santa Tecla y luego tres compañías de Fusileros de Yapeyú, instruidos por don Juan de San Martín, padre del Libertador.
Contingente formado por Asamblea Veterana de Infantería sigue compañía de Milicias de Montevideo y detrás tropas del Batallón de Forasteros. La bandera corresponde al Batallón de Forasteros. El Batallón de Forasteros era el que se quedaba a cargo de la Plaza y del Fuerte de Buenos Aires, cuando los veteranos marchaban a campaña. Este batallón también fue inicialmente instruido por don Juan de San Martín.
Hay un nuevo proyecto en la SHM de incrementar estas unidades para poder jugar una campaña de este período olvidado de nuestra historia.

domingo, 29 de julio de 2018

Regiment 71st of Foot - MacLeod's Highlanders

Los Highlanders del 71st of Foot, ya han arribado. Ariel y Fernando han colaborado con la pintura de este legendario regimiento que ocupó Buenos Aires en 1806.
Se trata de figuras en 28mm de plomo de las marcas Front Rank y Perry Miniatures.
La unidad está organizada según la proporción usada en la SHM 1 figura cada 30 soldados y será dispuesta en bases con 2cm de frente por figura para respetar la escala de terreno 1:500 y representar la formación en dos filas de las tropas de SM Británica.
Ahora falta ponerlos en base, la escenificación, las banderas y algunos detalles. Está previsto incorporar dos fusileros para completar las filas junto con un tambor mayor a fin de formar una banda de gaitas y tambores.
Tartán Mackenzie-71st Highlanders
Reseña histórica

Denis Pack

Este regimiento fue creado en 1777 por John Mackenzie, Lord MacLeod (1727-1789), hijo de George Mackenzie, 3º Earl of Cromartie, como 73rd Regiment of Foot (MacLeod's Highlanders). Involucrado en la rebelión jacobita de 1745 y perdonado en consideración a su escasa edad, John Mackenzie desarrolló una exitosa carrera militar en Suecia y de regreso a Gran Bretaña solicitó la restauración de sus derechos comprometiéndose a levantar un batallón a su costa. Lord MacLeod fue el primer comandante del nuevo regimiento, que adoptó el tartán del Clan Mackenzie. En 1786 el regimiento fue redenominado 71st Regiment of Foot (MacLeod's Highlanders) y recibió nuevas banderas. Las fuerzas del regimiento ascendían para entonces a 800 hombres. Tras un servicio en la India de 18 años las tropas recibieron un permiso general de dos meses en consideración a la ausencia. El regimiento fue establecido en Leith y finalmente en Stirling. ​ Allí permaneció hasta junio del año 1800, cuando tras recibir un refuerzo de 600 voluntarios escoceses de las milicias territoriales​ que llevaron sus efectivos a 800 hombres fue destinado a Irlanda. El 24 de abril de 1801 el teniente coronel Denis Pack asumió el mando del regimiento y en 1802 se sumó el remanente del regimiento que había permanecido en la India.
Conquista del Cabo de Buena Esperanza
El 25 de julio el ministro de guerra británico Lord Castlereagh entregó al mayor general sir David Baird instrucciones secretas para que en combinación con la escuadra de sir Home Popham procurase la conquista del Cabo de Buena Esperanza. 
William Carr Beresford
El 5 de agosto de 1805 el primer batallón al mando de Pack zarpó de Cork junto al 72nd y de 93rd (Highland Brigade) al mando conjunto del brigadier general Sir Robert Crawford Ferguson, y a los regimientos 24th, 38th y 83rd al mando conjunto del brigadier general William Carr Beresford, un total de 4.887 hombres, incluyendo 320 artilleros comandados por el general Yorke de los Royal Engineers, a los que se sumaban 400 Royal Marines que bajo el mando del capitán McKenzie fueron incorporados a la Highland Brigade y tras una travesía sin contratiempos al amanecer del 4 de enero de 1806 arribó al Cabo.
En la tarde del 6 de enero la compañía de cazadores del 71st desembarcó en la caleta Lospard, una pequeña bahía en la costa occidental a 20 millas del Cabo, sufriendo un muerto y tres heridos en la tropa, y resultando heridos el mayor Weir y el mismo Pack. Tras desembarcar el grueso del ejército, el 8 se inició el avance británico desde Lospard sobre Blaauwberg. El 71st formaba en la segunda brigada (Highlanders) junto a los regimientos 72nd y 93rd al mando del general Ferguson. En el 71st resultaron heridos los tenientes coronel Campbell y Grant. Tras la caída de Ciudad del Cabo, ahora al mando de Beresford, la brigada de highlanders continuó el avance sobre los holandeses hasta obtener la rendición el 18 de enero de 1806. Durante la campaña el 71st tuvo 6 muertos y 73 heridos.

Campaña en el Virreinato del Río de la Plata
Finalizada la ocupación, controlado el territorio y despejadas las principales amenazas de contrataques de la flota francesa, Popham convenció al flamante gobernador Baird de proporcionarle tropas para operar contra el Virreinato del Río de la Plata. Baird puso al frente del cuerpo expedicionario al coronel William Carr Beresford. El 71st constituía el núcleo de la fuerza británica que partió el 14 de abril y tras ser reforzada en Santa Elena el día 29 arribó frente a Montevideo el 8 de junio.
Decidido a operar contra la ribera opuesta del Río de la Plata ante la confirmación de que el tesoro español se encontraba en la ciudad de Buenos Aires y que buena parte de las fuerzas veteranas habían sido trasladadas a Montevideo, el 24 la flota británica anclaba frente a las costas de Quilmes (Buenos Aires). Cerca de 1600 hombres desembarcaron ese día sin oposición. Al siguiente día, tras un breve combate en Quilmes, los británicos se pusieron en marcha y vencida la débil resistencia en el Puente de Gálvez se adueñaron de la ciudad.
Al enterarse de la reunión de tropas de resistencia al mando de Juan Martín de Pueyrredón, en la medianoche del 31 de julio al 1 de agosto Beresford al mando de unos 600 hombres del 71st y seis piezas de artillería volante marchó contra las fuerzas de Pueyrredón. En la mañana del 1 de agosto de 1806 en el combate de Perdriel los británicos se alzaron con la victoria sobre las milicias de la campaña bonaerense aunque una carga de caballería liderada por Pueyrredón estuvo a punto de acabar con el cuerpo de oficiales incluidos Beresford y Pack.
Producido el desembarco de las fuerzas de Santiago de Liniers el 10 de agosto las avanzadas del 71st fueron sorprendidas y Beresford replegó sus tropas sobre la Plaza Mayor de la ciudad. El 12 de agosto se produjo el asalto. Superadas las posiciones avanzadas el 71st formó cuadro apoyando su retaguardia en la Recova mientras el resto de las tropas se refugiaban en el Fuerte de Buenos Aires. Tras una sangrienta resistencia se produjo la capitulación esa misma tarde. El 71st había perdido sus banderas y sufrido en la campaña 93 bajas entre muertos y heridos.
Los sobrevivientes permanecieron prisioneros hasta que tras el fracaso de la Segunda invasión inglesa al Río de la Plata en 1807 y la capitulación de John Whitelocke fueron liberados, aunque algunos (especialmente irlandeses) se arraigaron en estas tierras y permanecieron, en el Virreinato del Río de la Plata.
Fuentes:
El Ejército Británico en la primera expedición al Río de la Plata- J.G.Crespo-W.Santos.Ayer y Hoy Ediciones; Buenos Aires-2007
Journal of a soldier of the 71st or Glasgow Regiment, Highland Light Infantry from 1806 to 1815-Leo Cooper Ltd.; Londres-1975