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jueves, 20 de abril de 2023

Douglas A-4 Q Skyhawk - 3°Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque

Nuestro gran amigo y destacado miembro de la SHM, Diego Núñez ha tenido la gentileza de enviarnos estas fotos de una nueva incorporación a su colección, el avión Douglas A-4 Q Skyhawk que revistó en la Aviación Naval Argentina.

El Skyhawk fue diseñado por el ingeniero aeronáutico estadounidense Ed Heinemann, de la Douglas Aircraft Company, en respuesta a una convocatoria de la Armada de los Estados Unidos de un avión de reacción de ataque para reemplazar a los antiguos Douglas A-1 Skyraider. 

Heinemann optó por un diseño en el que se redujera al mínimo su tamaño, peso y complejidad. El resultado fue una aeronave que pesaba solo la mitad de la especificación de peso que había dado la Armada. Tenía un ala tan compacta que no necesita ser plegada para su transporte en portaaviones. 

El armamento se componía de dos cañones Colt Mk 12 de veinte milímetros, uno en cada raíz alar, con doscientos cartuchos por arma, además de una gran variedad de bombas, cohetes y misiles transportados en un punto de anclaje reforzado bajo el fuselaje central y dos debajo de cada ala, originalmente uno por ala, dos en versiones posteriores.

En 1970, la Armada Argentina compró un lote de 16 aviones de ataque A-4B Skyhawk de la Armada de los Estados Unidos. La empresa Tulsa Rework Facilities, subsidiaria de McDonnell Douglas, llevó a cabo una adecuación. 

El avión resultante fue designado A-4Q.​ Los pilotos de la escuadrilla entrenaron con los A-4B de la Fuerza Aérea Argentina y los Estados Unidos. En 1971, el portaaviones ARA Veinticinco de Mayo viajó a los EEUU para embarcar los nuevos aviones con sus equipos y personal. Regresó a Argentina el 3 de marzo de 1972. Los entrenamientos de apontaje iniciaron en julio del mismo año y el primer catapultaje fue el 16 de agosto del mismo año.

Conflicto del Atlántico Sur, campaña abril-junio de 1982

Durante la campaña abril-junio de 1982, del inconcluso Conflicto del Atlántico Sur, los A4Q de la Armada pertenecían a la 3ª Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque (EA33)Al inicio de la campaña, la 3.ª Escuadrilla contaba con ocho aviones A-4Q Skyhawk y su comandante era el capitán de corbeta Rodolfo Castro Fox. El 29 de marzo habían embarcado tres aviones en el portaaviones ARA Veinticinco de Mayo, sumándose al Grupo Aeronaval Embarcado. No participaron en la Operación Rosario por no ser necesario y regresaron a la Base Aeronaval Comandante Espora el 6 de abril.

La 3ª Escuadrilla constituyó la Unidad de Tareas 80.3.2, al mando de Castro Fox. Las tareas de la unidad fueron: guerra antisuperficie, reconocimiento armado e interdicción aérea a blancos terrestres. Por entonces su armamento estaba constituido por dos cañones Colt Mk 12 de 20 mm con 100 proyectiles cada uno y hasta 2724 kg de armas en tres soportes, dos alares y uno ventral. En esos soportes podían portar bombas Mk 70, Mk 76, Mk 77, Mk 81, Mk 82, Mk 83, Mk 86, lanzacohetes LACO 7, LACO 9, LAU-10A, LAU-68/131, LAU-69A, misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder, pod de reabastecimiento en vuelo Sargent-Fletcher 31-300 y/o pod de cámaras fotográficas VICON.

El ataque a la HMS Ardent

El 21 de mayo empezó el desembarco británico, llamado Operación Sutton, en la bahía San Carlos. A las 10:00 horas despegó la 1.ª División para atacar a los buques posicionados en el estrecho de San Carlos. Buscaron blancos durante 15 minutos y volvieron a la Base a las 12:10 horas.

Durante la tarde, el COAN ordenó otra operación. Como se estaban reparando los VLF, el comandante de la Escuadrilla decidió que salieran dos secciones de tres aviones cada una, armados con cuatro MK-82 cada uno. 

3-A-307 Capitán de Corbeta Philippi

3-A-314 Teniente de Fragata Márquez

3-A-312 Teniente de Navío Arca

quienes despegaron a las 14:10. 

La 2.ª División, ya con VLF reparado, e integrada por 

3-A-306 Teniente de Navío Rótolo

3-A-305 Teniente de Navío Lecour

3-A-301 Teniente de Navío Sylvester

decoló a las 14:25. 

Durante la mañana habían empezado los ataques de la Fuerza Aérea Argentina a los buques ubicados en el estrecho de San Carlos. 

La fragata clase Amazon HMS Ardent, comandada por el capitán de fragata Alan West, se encontraba en la bahía de Ruiz Puente. El lanzador de misiles Sea Cat, el helicóptero Sea Lynx y el hangar habían quedado fuera de servicio. El cañón de 114 mm no tenía capacidad de amunicionamiento. Aun así, podía navegar a máxima velocidad sin problemas. Toda esta información fue suministrada a la primera sección que entraba por el sur del estrecho. Al comandante de la HMS Ardent se le ordenó poner rumbo noroeste, para ser protegido por otros buques que estaban en la bahía San Carlos.

La 1ª sección sobrevoló rasante la costa oeste de la isla Soledad en sentido norte. Al llegar a la bahía de Ruiz Puente, encontraron a la Ardent. Lanzaron sus bombas MK-82 Snakeye en reguero. Philippi y Arca acertaron con una bomba en la popa cada uno. Este ataque dañó severamente la fragata Ardent, esta se escoró, se incendió y perdió el timón de dirección. Murieron 22 tripulantes. Finalmente, después de unas horas, se hundió.

El modelo

Se trata de una impresión 3D de alta calidad en resina en escala 1/72. Este modelo representa al 3-A-306 que, conducido por el Tte. de Navío Rotolo, participó del ataque a la fragata HMS Ardent logrando su hundimiento.

Esta aeronave se perdió en un accidente el 11 de noviembre de 1982, falleciendo su piloto R. Loubet Jambert.

Acá van las fotos para la consideración de la afición.


domingo, 11 de diciembre de 2022

Botadura y pruebas de navegación del ARA General Belgrano en 1/23

Con la gentil autorización de su constructor el Sr. Sergio Titi Gammella se publican estos videos de la botadura y pruebas de navegación del modelo a escala 1/23 del crucero ARA General Belgrano.

Estas son las palabras de presentación del autor del magnífico modelo:

"ARA BELGRANO 1/23 NAVEGABLE TRIPULADO DE 8.12MTRS. Hola muchachada de abordo, este es mi humilde regalo de navidad para todos mis compatriotas, en general para todas las fuerzas Armadas y de seguridad y sus héroes(649) que participaron de la gesta en Malvinas, en especial para la Armada y en particular para nuestros bravos del ARA BELGRANO (323). Lo que veraá es una corta prueba de navegación hasta tanto tengamos la habilitación para salir a navegar. No puedo dejar de agradecer a todos los que colaboraron con el proyecto, a la familia, amigos y por supuesto dedicarlo a todos los modelistas que desde hace muchos años practicamos, defendemos e intentamos contagiar a otros a realizar esta apasionante actividad, el mundo del hobby.



martes, 12 de junio de 2018

Combate de Monte Longdon 12 de junio de 1982


Fuerzas inglesas
Los británicos disponían del 3.º Batallón del Regimiento de Paracaidistas (3 PARA) bajo las órdenes del entonces teniente coronel Hew Pike, apoyada por el 29.º Regimiento de Artillería Real, con 6 cañones de 105 mm. El 2 PARA estaba en reserva. El apoyo naval fue proporcionado por la fragata HMS Avenger. 
Total 450 efectivos.
Fuerzas argentinas
La fuerza argentina consistió en la Compañía B 'Maipu' del Regimiento de Infantería Mecanizado 7 "Coronel Conde" (RI Mec 7), 1.ª sección de la Compañía de Ingenieros Mecanizada 10, una Sección de ametralladoras pesadas Browning M2 de 12,7 mm del BIM 5. El comandante argentino era el mayor Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, el segundo jefe del RI Mec 7. 
Total 278 efectivos.

11 de junio
Durante las horas de luz se observan numerosos y constantes desplazamientos de helicópteros en la zona de Monte Kent, fuera del alcance de las armas de la posición. Al caer la noche, se intensifica el fuego enemigo sobre la posición, el que alcanza su mayor magnitud a partir de las 20:30 horas. 
Se cortan los tendidos telefónicos, y las distintas fracciones quedan comunicadas sólo por radio. El radar se apaga, pues, aparentemente, el enemigo que bate su posición ha detectado su ubicación. Personal de comunicaciones, bajo el fuego, intenta restablecer las comunicaciones alámbricas, lo que se logra parcialmente.
A las 21:30 horas el Subteniente Baldini, Jefe de la 1ra Sección, informa que el enemigo ha logrado alcanzar las proximidades de sus posiciones y se halla empeñado en combate a distancias cortas, aprestandose a ejecutar un contraataque sobre su flanco derecho. Inmediatamente se pierde comunicación con el. La 1ra Sección, empeñada en combate cuerpo a cuerpo con el enemigo, debe ceder la cresta de la altura. Deja varios heridos y muertos en el sector, y ocasiona bajas al enemigo. El combate se hace en extremo difícil para los efectivos propios, dada la carencia de visores nocturnos para utilizarlos con las armas automáticas y portátiles. Esto dificulta la efectividad de los fuegos. 
No obstante el ímpetu del ataque enemigo, este parece haber sido bloqueado, pero la situación se mantiene aún incierta. La artillería propia bate intermitentemente la retaguardia enemiga, aunque no pueden evaluarse sus efectos.
Paracaidista inglés
El Subteniente Baldini, que multiplica sus esfuerzos alentando a sus hombres, decide desalojar a las fuerzas enemigas de la altura. Para llevar a cabo esta acción, reúne un pequeño grupo de soldados de su sección e infantes de marina, y con ello se lanza al ataque. Iniciada la lucha el citado oficial se pone al frente de su fracción seguido a corta distancia por el Cabo Primero Ríos. Ambos son abatidos por ráfagas de ametralladoras, lo que hace que el resto del personal se vea obligado a mantenerse a cubierto, respondiendo el fuego enemigo.
Sobre la medianoche, el jefe del subsector ordena al Teniente Quiroga, Jefe de la 1ra Sección de la Compañía de Ingenieros 10, lanzar un contraataque sobre el sector de la 1ra Sección para recuperar sus posiciones y/o posibilitar el repliegue ordenado de sus efectivos. El Jefe de Sección, bajo intenso fuego y en medio de una situación confusa, reorganiza su personal y se lanza al ataque. El desplazamiento es penoso. Tal característica está motivada por las irregularidades del terreno, por la necesidad de avanzar ascendiendo la altura, y por la intensa acción del enemigo, el que, valido de sus medios de detección y observación nocturnos parece estar alentado sobre el movimiento. La fracción entra en combate con el enemigo a muy corta distancia, los cuales comienzan a replegarse. 
Finalmente, y próximo a alcanzar el objetivo, el ataque debe detenerse, pues los infantes ingleses comienzan a presionar sobre los flancos. Se generalizan intensos combates cuerpo a cuerpo, que producen bajas en ambos bandos, pero la Sección logra bloquear el avance inglés y estabilizar la situación en el sector.
Desde la 23:00 horas, la 2da y 3ra Sección son presionadas intensamente por el enemigo desde el oeste, suroeste y noroeste. La situación se mantiene estable.
El Jefe de Subsector, que ya ha lanzado su única reserva, solicita al Jefe del R I 7, el refuerzo de sus efectivos para intentar otro contraataque sobre las fuerzas inglesas que han sido bloqueadas.
12 de junio
El 12 de junio a las 02:00 horas arriba a su Puesto Comando el Jefe de la 1ra Sección C/RI 7, Teniente Castañeda, quien ha avanzado desde el Subsector Plata 1, hostigado por fuego enemigo. Inmediatamente es puesto en situación y se le ordena ejecutar un contraataque en dirección noroeste. Por medio de esta acción se busca envolver a los efectivos que enfrenta la Sección de Ingenieros y lo que queda de la 1ra Sección /B/RI 7.
En ese momento los Jefes de la 2da y 3ra Sección Sargento Primero González y Teniente Primero Neirotti, son heridos. El mando de sus fracciones quedan bajo las ordenes de los Suboficiales más antiguos. En ambos sectores se combaten con intensidad en cada posición.
Infante argentino
La 1ra Sección/C/RI 7 del Teniente Castañeda avanza con dificultad, pero alcanza a las 03:00 horas la línea de contacto de las tropas en primera línea. Allí choca con importantes efectivos ingleses en avance, los que aparentemente intentan desbordar por el norte a la Sección de Ingenieros para cercarla. Se inician combates cuerpo a cuerpo y el enemigo se ve obligado a replegarse. Inmediatamente, un intenso fuego de morteros bate la zona de la Sección y obliga a los hombres a refugiarse en cualquier cubierta existente en el terreno. El enemigo reinicia el ataque su ataque con nuevos efectivos y el combate se generaliza nuevamente.
A las 05:00 horas la situación de la Compañía B/RI 7 es la siguiente:
El enemigo ataca desde el norte, noroeste, oeste y suroeste con efectivos a preciados en 5 a 6 Compañías, con masivo apoyo de fuego de artillería y morteros.
Si bien la posición resiste, ha sido penetrada en varios puntos, pese a la sostenida oposición de sus defensores.
No existen efectivos propios para contraatacar, pues todas las fracciones se encuentran aferradas.
Los niveles de existencia de munición en la posición son críticos. Parte del personal ha agotado su dotación, por lo que se impone un urgente abastecimiento.
Los apoyos de artillería propios, si bien han logrado neutralizar por momentos el ataque inglés, no han podido aliviar la presión general sobre las posiciones.
Se han producido numerosas bajas especialmente entre el personal de cuadros.
A las 06:30 horas , el Comandante de la Agrupación Puerto Argentino ordena:
Ejecutar el repliegue de la Compañía B/RI 7 hacia el sector de Wireless Ridge, según los planes previstos. En ese lugar deberá reorganizarse para estar en condiciones de entrar en combate a orden.
Apoyar el repliegue de la Compañía con el Grupo de Artillería Aerotransportado 4, batiendo las principales avenidas de aproximación del enemigo, desde el oeste y noroeste.
Ejecutar concentraciones masivas de artillería sobre la altura, una vez que la B/RI 7 la haya abandonado.
A las 06:45 horas, comienzan a desprenderse los efectivos de la B/RI 7. Ya por entonces, algunas posiciones han sido cercadas. Se combate retardantemente hasta que se alcanzan, aproximadamente a las 08:00 horas el subsector Plata 1.
Solamente 90 hombres alcanzan la nueva posición. El resto ha quedado herido, muerto o cercado. Dada la situación anímica y física en que se halla la tropa, después de soportar tantas tensiones y sacrificios, el Jefe del RI 7 considera necesario ordenar la marcha de los efectivos hacia Puerto Argentino, para su mayor reorganización y recuperación.

La Compañía B reforzada ha combatido intensamente durante 12 horas a distancias próximas en medio de la oscuridad. Su posición ha sido saturada desde el 8 de junio por fuegos terrestres, navales y aéreos, sin tener en cuenta otros bombardeos anteriores a esa fecha. También resultó atacada desde distintas direcciones, luchando contra un adversario para el cual la noche fue su mejor aliada.
Infante argentino
Al avanzar la mañana del 12 de junio, se produce la consolidación de las conquistas británicas sobre Longdon, Harriet y Two Sisters con un abrumador apoyo artillero.
Se produce fuego de contrabatería enemigo que bate la Batería B del BIAC. Muere en combate el cc62 Justo S. Falcón de la tercera pieza de dicha Batería.
El sector de Monte William, Monte Tumbledown y Wireless Ridge pasan a ser primera línea y es fuertemente hostigado por fuego terrestre y aéreo. El BIM5 se halla frente a las unidades terrestres británicas. La Artillería propia apoya el combate y retirada de los RI4 y B/RI7 del Ejército Argentino. El Comandante del RI4 antes de ser capturado solicita al BIM5 que bata sus propias posiciones lo que realizó de inmediato. Parte de los efectivos del RI4, que se replegaban hacia Puerto Argentino, se unen al BIM5 y se integran a la Compañía Mar de dicho Batallón. La B/RI6 se repliega y ocupa posiciones a continuación de la 3ra Sección de la Compañía Nacar del BIM5 cerrando el valle del Moody, proximidades de la Casa Amarilla. Lo hace cumpliendo órdenes del Comandante de la Agrupación Ejército Argentino, en vez de reforzar el sector Norte de Tumbledown como se había coordinado previamente con el Comandante del BIM5.
10:00 horas: Se inician fuegos de artillería enemiga con espoleta VT sobre la artillería propia y Compañía de Ingenieros Anfibios.
11:00 horas: Comienza el fuego de artillería propia sobre Montes Two Sisters y Longdon.
Por la tarde: El enemigo hace fuego de artillería sobre el Puesto Socorro (pese a que está perfectamente identificado) del BIM5, por lo que se orden mantener en ese lugar un puesto de evacuación y crear un nuevo Puesto Socorro en otro sitio.
23:35 horas: Se inicia fuego naval sobre el área del BIM5 que se mantiene durante toda la noche y la madrugada del día 13.
Fuente:
Sitio El malvinense
Sitio Ejercito Nacional Argentino

martes, 1 de mayo de 2018

1 de mayo 1982- BAUTISMO DE FUEGO DE LA FUERZA AÉREA ARGENTINA

Se comienzan a conocer a través de informes del Estado Mayor Conjunto, las acciones bélicas en el Atlántico Sur. La aviación británica ataca en cuatro ocasiones a Puerto Argentino. Helicópteros británicos operan contra Puerto Darwin. 
Desde las fragatas británicas, cañonean Puerto Argentino. Los intentos de desembarco, fueron rechazados por fuerzas argentinas. Una fragata inglesa resulta averiada y cinco aviones Harrier destruidos. La clase 1961 es convocada. El presidente Galtieri, en un discurso dirigido al país, recalca que la Argentina "responderá al ataque".
No era aún la medianoche del 30 de abril de 1982, cuando rugieron sobre la isla Ascensión, dos bombarderos Vulcan de la Royal Air Force. Cada aparato cargaba nueve toneladas y media de bombas convencionales de alto poder explosivo. Algunos minutos más tarde, el avión guía que conducía la misión, anunciaba por radio, que problemas mecánicos de importancia lo obligaban a abortar el vuelo, por lo que regresó rápidamente a su base en Ascensión.
El Capitán Martin Withers, comandante del segundo avión, se limitó a anunciarles a sus cinco tripulantes, los peligros de la misión denominada "Black Buck", que implicaba cubrir un trayecto de 6.280 km sobre el Atlántico Sur, antes de identificar y bombardear una simple pista de aterrizaje, cuando el radio de acción del avión no era más de 2.740 km. No contaban además, con pistas alternativas utilizables, ni para casos de emergencia ni para reabastecimiento, como no fuera, quizás Río de Janeiro.
Este problema de radio de acción, no se podía resolver, más que recurriendo al reaprovisionamiento en vuelo. Se había provisto a los Vulcan, de una toma improvisada, y los pilotos no habían tenido más de dos semanas para entrenarse en la operación. Once gigantescos aviones tanque, Victor, acompañaron al Vulcan, para servirles de cisternas volantes. Su altitud normal de vuelo era de 12.000 m, pero el reabastecimiento se realizaba a 9.300 m. 

Cuando el Vulcan se aproximaba a las Islas Malvinas, descendió a 90 m de altitud, para minimizar el riesgo de ser detectado por los radares. A 75 km del objetivo, remontó a 3.000 m, para la ejecución del bombardeo. Verificó que el sistema de navegación lo hubiera llevado al objetivo predeterminado, luego tomó rumbo 235° y encaró la recta final, según un eje oblicuo con relación a la pista. El lanzamiento de las 21 bombas no duró más de 5 segundos.
Cuando las bombas se deslizaron hacia Puerto Argentino, el Vulcan ya estaba a 5 Kilómetros del lugar; de inmediato dio media vuelta, esperando la réplica argentina. No hubo disparo antiaéreo alguno en su dirección; solamente una indicación del sistema de detección, para alertar que un radar de tierra lo había detectado, a lo cual la tripulación conectó el sistema de contramedidas electrónicas (CME), para interferir el radar argentino. Una bomba hizo impacto sobre la pista y las demás en sus inmediaciones. 
Los pilotos británicos, habían elegido un eje de bombardeo "atravesado", para asegurar así que la pista recibiera al menos un impacto. Después de haber lanzado sus bombas, el Vulcan debía haber descendido a 90 m para escapar de la detección de los radares, pero su comandante prefirió, para economizar combustible, trepar inmediatamente al nivel crucero y ajustó los aceleradores al régimen de consumo mínimo.
Excitados por la idea de tomar parte en la acción, los pilotos de la FAA dejaron sus bases en el continente, distante aproximadamente 645 km, para cobrarse venganza sobre la flota británica. Los ataques iniciales, resultaron inconcluyentes y por eso, ese mismo día, los pilotos argentinos realizaron un ataque frontal más determinado. Pero la acción fue un error táctico. Tan pronto aparecieron los Mirage, los Sea Harrier maniobraron rápidamente para situarse a sus colas. Un AIM-9L Sidewinder lanzado por el teniente Paul Barton, aceleró inexorablemente hacia su desafortunada víctima distante apenas 1.600 m.
- Desde las 04:40 hs, momento en que se produjo el primer ataque británico sobre Puerto Argentino, se libran intensos combates en las proximidades de las islas Malvinas.
- Casi al filo de la medianoche, el presidente Galtieri dirigió un mensaje al país en el que, al referirse a las acciones bélicas iniciadas por Gran Bretaña en las islas Malvinas, enfatizó que a la Argentina no le quedaba otro recurso que responder con la acción militar. Puntualizó que ello nos costará muchas vidas y pérdidas materiales, pero que será mucho más alto el precio que paga y pagará la incalificable osadía del invasor, que ha cometido el imperdonable pecado político de confundir la prudencia con la debilidad.
- El gobierno argentino informó sobre el desarrollo de las acciones de guerra desencadenadas en las islas Malvinas.
- Washington: La Argentina dirigió notas al Consejo Permanente de la OEA y al presidente de la recién celebrada reunión de cancilleres americanos, en las que denuncia la actitud dual de Estados Unidos, que no hizo observación alguna en el citado encuentro y luego dispuso sanciones contra la Argentina y el apoyo a Gran Bretaña, en contra de lo aprobado, a lo que lo obliga su condición de firmante del TIAR y miembro de la OEA.
- Nueva York: La Argentina denunció ante la ONU, la agresión británica, a través de notas enviadas al secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar, del Perú, y al presidente del Consejo de Seguridad, Ling Qing, de China, por la cual se denuncia la violación por Gran Bretaña de la resolución 502.
- Nueva York: El gobierno británico entregó también una carta al Consejo, informando del bombardeo, que justifica como "un ejercicio de su inherente derecho de legítima defensa reconocido por el artículo 51 de la Carta de la ONU".
- Washington: El presidente Reagan manifestó su sorpresa por la agresión británica a las Islas Malvinas y dijo que los Estados Unidos permanecerán listos para ayudar a encontrar una solución pacífica. "Aún estamos dispuestos a ayudar y esperanzados en una solución pacífica" dijo Reagan antes de salir de la Casa Blanca hacia la base aérea Andrews.
- Madrid: España, miembro del Consejo de Seguridad, ha sido el primer país de Europa occidental en expresar su desaprobación hacia la política de Londres, en el litigio con la Argentina, al calificar de "error histórico" el ataque a las Malvinas. El comunicado reiteró la oposición española al uso de la fuerza y deploró que no se haya tenido en cuenta el problema colonial de fondo.
- Moscú: La Unión Soviética censuró duramente al presidente norteamericano Reagan por ofrecer ayuda a Gran Bretaña en el conflicto con la Argentina por las islas Malvinas: "haciendo a un lado la hipocresía de la diplomacia norteamericana -sostuvo la agencia noticiosas TASS- Reagan reafirmó la decisión de Washington de dar toda la asistencia necesaria a Gran Bretaña, para restablecer su dominio colonial". La versión sostuvo que el anuncio de Reagan de "sanciones militares y económicas" demostraba que su objetivo era consolidar los intereses británicos y norteamericanos en el Atlántico Sur. Esta misión sólo le permitió a Gran Bretaña ganar tiempo, a fin de llevar sus barcos de guerra a las Islas Malvinas y establecer un bloqueo militar alrededor del archipiélago.
- Bogotá: Mientras la totalidad de la prensa colombiana destacó hoy su apoyo irrestricto a la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas, el gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala, continuaba guardando silencio sobre el conflicto. En una nota editorial, el diario "El Tiempo" afirmó que "por elementales razones de fraternidad hemisférica, el pueblo colombiano, que tantos vínculos de diversa naturaleza ha tenido y tiene con la Argentina, espera que sus hermanos australes sortearán con éxito esta emergencia que los ha enfrentado".
- Brasilia: El vocero del gobierno brasileño, Bernardo Pericas, informó que el presidente Joao Baptista Figueiredo deploró el ataque armado británico contra las islas Malvinas. En un comunicado, Brasil afirmó que "la acción militar viola el primer párrafo de la Resolución 502 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del pasado 3 de abril, que pide el cese de hostilidades".
- Buenos Aires: La embajada japonesa en esta capital desmintió que su país hubiera aplicado sanciones económicas a la Argentina con motivo del conflicto de las islas Malvinas. En un comunicado señaló que "tiene el honor de informar a todos los medios de difusión de la República Argentina que las versiones difundidas por algunas agencias de noticias internacionales, en el sentido de que Japón había tomado sanciones económicas contra la República Argentina, son totalmente infundadas y carecen de veracidad".
- La Habana: El gobierno cubano acusó a Gran Bretaña de "interrumpir el proceso de negociación" en el conflicto sobre las Malvinas y ofreció apoyar a la Argentina "con todos los medios necesarios".
- Lima: El canciller peruano, Javier Arias Stella, acusó a los Estados Unidos de contribuir al incremento de hostilidades en la crisis de las Malvinas y, al mismo tiempo, indicó que su país considera, junto con otras naciones de la región, solicitar una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Arias Stella envió un mensaje a su colega argentino, Nicanor Costa Méndez, en el que le anuncia que Perú continuará realizando todos los esfuerzos posibles para una solución pacífica y justa a la crisis de las Malvinas. Por su parte, el presidente peruano, Fernando Belaúnde Terry envió una nota a su colega argentino, Leopoldo Galtieri, donde condenó "las medidas adoptadas por Estados Unidos a favor de Inglaterra y contra la Argentina". Asimismo, reiteró que la Argentina ostenta títulos ancestrales inobjetables. 
- San José: El gobierno de Costa Rica afirmó que la decisión de Estados Unidos de aplicar sanciones a la Argentina, rompió la solidaridad continental y calificó, la posición como "contraria a la juridicidad interamericana".
Bautismo de fuego de la FAA
El 1 de mayo de 1982, la Fuerza Aérea Argentina desarrollo cincuenta y seis salidas de combate contra la flota británica, iniciando así lo que se iba a constituir en una continua y valerosa acción de esta fuerza a lo largo de todo el conflicto y quedaría en la historia de la Nación como el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina.

Tres M-5 Dagger, indicativo "Torno". Misión: ataque a objetivo naval. Tripulación: Capitán Norberto Dimeglio (C-432), Teniente Gustavo Aguirre Faget (C-412) y 1er Teniente César Román (C-407). Armamento: bombas retardas por paracaídas y cañones. Despegaron de San Julián a las 15:45 hs. El C-432 arribó a las 17:25 hs y los otros a las 18:25 hs.
Dos A-4C Skyhawk. Misión: sombrilla aérea. Tripulación: Teniente Néstor López (C-303) y 1er Teniente Daniel Manzotti (C-310). Despegó de San Julián a las 14:00 hs y arribó a las 15:00 hs.
Dos A-4C Skyhawk, indicativo "Pampa". Misión: reconocimiento ofensivo y sombrilla aérea. Tripulación: Capitán Eduardo Almoño (C-322) y Alférez Carlos Codrington (C-325). Armamento: misiles Shaffrir. Despegaron de San Julián a las 15:20 hs. El avión guía, informado de la presencia de PAC y con fallas del VHF y trasvase del tanque izquierdo, regresó. Arribaron a las 17:20 hs.
Dos M-5 Dagger, indicativo "Fortín". Misión: sombrilla aérea. Armamento: misiles Shaffrir. Tripulación: Capitán Guillermo Donadille (C-403) y 1er Teniente Jorge Senn (C-421). Despegaron de San Julián a las 16:00 hs sin recibir tarea y arribaron a las 18:40 hs.
Un M-5 Dagger, indicativo "Rubio". Tripulación: 1er Teniente José Ardiles (C-433) y Capitán Carlos Rohde, como jefe de sección. Armamento: cañón de 30 mm y dos Shafrir. Despegó de Río Grande a las 15:54 hs.

Tres Canberra MK 62, indicativo "Ruta". Misión: buques Bahía Anunciación. Tripulación: Capitán Juan Nogueira, Capitán Raúl Sánchez (B-105), Capitán Eduardo Rodino, 1er Teniente Armando Dubroca (B-108), 1er Teniente Ernesto Lozano y Teniente Ernesto Cooke (B-109). Armamento: bombas MK-17. Despegaron de Trelew a las 16:05 hs.
Tres Canberra MK 62, indicativo "Rifle". Misión: buques Bahía Anunciación. Tripulación Nº 1: Capitán Alberto Balgorrí y Mayor Enrique Rodeyro (B-102); No 2: 1er Teniente Mario González y 1er Teniente Eduardo De lbáñez (B-110); Nº 3: Capitán Eduardo García Puebla y 1er Teniente Jorge Segat (B-104). Armamento: cuatro bombas de 1.000 lbs cada una. Despegaron de Trelew a las 16:20 hs.
Tres A-4C Skyhawk, indicativo "Lana". Misión: buques Bahía Anunciación. Tripulación: Capitán Jorge García, Teniente Jorge Casco, Alférez Gerardo Isaac y Teniente Jorge Farías. Armamento: dos bombas retardadas por paracaídas. Despegaron de San Julián a las 16:30 hs. Fue dificultoso el enlace con el radar Malvinas, por el intenso tráfico aéreo. El CIC Malvinas les informó que tenían interceptores a la cola y ordenó abortar la misión. Aterrizaron a las 18:30 hs.
En misión de cobertura de estas escuadrillas, partieron tres A-4B. Tripulación: 1er Teniente Mariano Velasco (C-206), Teniente Carlos Ossés (C-246) y 1er Teniente Héctor Sánchez (C-209). Despegaron de Río Gallegos a las 16:30 hs. Sin blancos adecuados disponibles, el CIC Malvinas les ordenó regresar. Arribaron a las 18:00 hs (el último regresó por desperfectos a las 17:00 hs).
Esta es la primera batalla librada por la Fuerza Aérea Argentina en su historia que significó su Bautismo de Fuego, resultando fallecido en combate el siguiente personal:
* Capitán Gustavo A. García Cuerva
* Primer Teniente Mario Hipólito González
* Primer Teniente José Leonidas Ardiles
* Teniente Daniel Antonio Jukic
* Teniente Eduardo Raúl de Ibañez
* Cabo Principal Mario Duarte
* Cabo Principal Juan Antonio Rodríguez
* Cabo Primero Miguel Angel Carrizo
* Cabo Primero José Alberto Maldonado
* Cabo Primero Agustín Hugo Montaño
* Cabo Primero José Luis Peralta
* Cabo Primero Andrés Luis Brasich
* S/C 63 Héctor Ramón Bordon
* S/C 63 Guillermo Osvaldo García
Los británicos tuvieron las siguientes pérdidas:
- Una fragata hundida
- Dos fragatas averiadas,con explosiones y en llamas.
- Un buque de asalto afectado y auxiliado para abandonar la zona.
- Dos aviones Harrier derribados (uno sensiblemente afectado)
- Varios helicópteros pertenecientes a las fragatas dañados.

Fuente
FDRA Malvinas

jueves, 25 de mayo de 2017

25 de mayo de 1982

El 21 de mayo de 1982 los británicos habían iniciado el desembarco en Malvinas, desde entonces las aguas del Estrecho de San Carlos estaba siendo continuamente sometidas a ataques aéreos de la aviación argentina, a tal punto que dos fragatas habían sido hundidas, mientras que una fragata y un destructor habían quedado fuera de combate. Por otra parte, al menos una decena de buques habían resultado con daños de diversa importancia, pero el día 25 sería uno de los más duros para los británicos. En las aguas del estrecho habían perdido un destructor antiaéreo y una fragata había sido dañada, pero lejos de esa zona, en la retaguardia británica, una baja de importancia capital iba a ocurrir.
El deseo argentino de atacar y, de ser posible, hundir uno de los portaaviones británicos estaba presentes desde que el 2 de mayo el submarino nuclear HMS “Conqueror” hundiera al crucero argentino “Gral. Belgrano”, desde entonces no se escatimaron esfuerzos y estos dieron como resultado el hundimiento del destructor HMS “Sheffield” el 4 de mayo. Las misiones de interdicción naval de largo alcance corrían a cargo de los cazas “Super Etendard” de la 2ª Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque (EA32).
Para el 25 de mayo, la EA 32 disponía de cinco aviones entregados por los franceses meses antes de la guerra, uno de ellos sería usado como fuente de repuestos, mientras que los cuatro restantes se utilizarían para disparar los cinco misiles antibuques AM-39 “Exocet” recibidos, de los que restaban tres después del exitoso ataque al HMS “Sheffield”.
La baja de los patrulleros SP-2H “Neptune” habían sido un duro golpe para el Comando de Aviación Naval (COAN), su baja estaba prevista y se llevó a cabo en tiempo y forma debido a que su obsolescencia era manifiesta. A partir de entonces, los Super Etendard se dedicaron a misiones de entrenamiento a la espera de que un nuevo blanco les fuese asignado, mientras que los comandantes comenzaban a buscar la forma de obtener información sobre la posición de los blancos británicos. La forma de obtener la información era prácticamente por predicción y no estuvo exenta de problemas.
El CIC Malvinas, que disponía de un radar TPS-43F, suministraría los datos sobre los ingresos y egresos de los “Sea Harrier” a la zona de cobertura del radar, y por medio del análisis de estas rutas, más la información sobre el radio de acción máximo teórico de los aviones británicos, se procedería a hacer los cálculos sobre la posible ubicación de los portaaviones británicos. Los primeros cálculos demostraron que los británicos seguían patrones más o menos fijos en sus corredores aéreos de entrada y salida a lo largo del día, lo que invariablemente permitió establecer la posición aproximada de los movimientos navales británicos fuera de la zona de combate específica. Pero el problema de organizar una misión de ataque con el sistema AM-39 “Exocet” no era nada sencilla, los misiles estaban almacenados en la base aeronaval Comandante Espora, en Bahía Blanca, donde desde hacía unos meses se había comenzado a operar con los aviones Super Etendard y se encontraba el centro de mantenimiento de los aviones y sus sistemas asociados.
El 23 de mayo se lanza la primera misión de este tipo, los cálculos establecidos en base a los movimientos aéreos británicos señalaban un probable blanco al Noreste de las islas Malvinas, por lo que se trazó la tercera misión de ataque de la unidad. Dos aviones fueron alistados para la misión, cada uno con su valioso misil AM-39 “Exocet”, no había lugar a errores, estas armas eran resolutivas frente al enemigo y no podían malgastarse. A las 1500 horas los dos aviones despegan desde Río Grande al mando del Capitán de Corbeta Agotegaray (3-A-202) y el Teniente de Fragata Mariani (3-A-203), poniendo rumbo noreste, repostan el vuelo de un avión cisterna KC-130H de la FAA y ponen rumbo hacia su blanco. Tras cuatro exploraciones de radar, los dos pilotos no obtienen la identificación positiva de ningún blanco y proceden a retornar a Río Grande a las 1745 horas. El primer intento había fracasado.
Sin embargo, el 25 de mayo, fecha patria argentina, los planificadores navales estaban dispuestos a hacer lo imposible para lanzar un ataque exitoso. Con más y mejor información sobre los desplazamientos británicos, determinan que una formación naval británica se encontraba navegando a unas 100 millas al NE de Puerto Argentino. En este caso se determinó que la aproximación se realizaría desde el Norte, con el fin de evitar su detección temprana, ubicando a los aviones lanzadores a unas 100 millas al Norte del objetivo para iniciar su ataque. Se coordinó el contacto con el avión cisterna de la FAA y, finalmente, se pusieron en marcha los preparativos finales. La misión debería salir a las 1100 horas, pero la ausencia del avión de repostaje en vuelo impidió que la operación pudiese concretarse a esa hora, habiendo salir desde Río Grande, repostar en vuelo, atacar y retornar a Puerto Deseado. La operación no se canceló y terminó siendo retrasada.
Cuando los planificadores británicos comenzaron a organizar el sostén logístico de la operación “Corporate”, la expulsión de los argentinos de Malvinas, sabían que se encontraban ante un tremendo problema que insumiría todos los recursos existentes. De inmediato, los cálculos de los equipos, materiales y demás cargas a trasladarse hicieron buscar las opciones navales más viables debido a sus capacidades.
Por ello, el portacontenedores “Atlantic Conveyor, no pasó desapercibido. De 14.946 toneladas de desplazamiento, el buque estaba propulsado por turbinas de vapor y pertenecía a la empresa Cunard Steamship Company, integrante del consorcio Atlantic Container Lines, la cual operaba con otros cinco buques gemelos. El buque era relativamente nuevo, construido en 1970 por el astillero Swan Hunter Shipbuilders Ltd., y sus dimensiones eran impresionantes, con una eslora de 212,10 metros, prácticamente la misma que el portaaviones argentino V-2 “Veinticinco de Mayo”, una manga de 28,05 metros y un calado de 9,27 metros.
Sin embargo lo que más llamó la atención a los planificadores de la Royal Navy era su gigantesca capacidad de transporte. Del tipo RO-RO (Roll On – Roll Off), permitía embarcar y desembarcar vehículos de todo tipo por sus propios medios, disponiendo de una rampa a popa para ello, además de transportar contenedores. La cubierta principal permitía estibar hasta 700 contenedores normalizados, dos cubiertas permitían alojar 990 vehículos, mientras que una cubierta especial permitía embarcar 70 remolques playos. Sin duda, los dos buques de esta clase serían el principal sostén logístico de las fuerzas británicas enviadas al Atlántico Sur.
El 13 de abril la Royal Navy ordenó que el “Atlantic Conveyor”, y su gemelo el “Atlantic Causeway”, fuesen llamados a prestar servicio militar. Para tal función se asignó al capitán Michel Layard para que supervisara su transformación en buque militar mediante una serie de modificaciones menores. La capacidad de carga, sus enormes bodegas y la extensa cubierta de contenedores lo hacían fundamental, ya que no solo podría transportar cargas, sino que incluso podría permitir la operación de aviones y helicópteros en refuerzo a los dos portaaviones ligeros desplegados con la Task Force.
Los estudios de transformación determinaron que era necesario incrementar los equipos de seguridad y control de daños del buque, por lo que se destinaron 13 hombres de la Royal Navy para servir como personal de Control de Daños, además de la tripulación del buque, mientras que otros 35 fueron asignados a preparar otras modificaciones, como un centro de comunicaciones, que incluiría un enlace satelital, almacenes de provisiones, una lavandería y una zona de alojamientos para el personal militar. Además, debían organizar las cubiertas de manera de alojar la carga según los tipos.
Descubrieron que las dos cubiertas de automóviles estaban hechas de madera, las cuales estaban impregnadas de aceite y combustible derramados por los vehículos en los continuos viajes comerciales. 

También vieron la posibilidad de que la cubierta principal pudiese ser empleada como cubierta de vuelo por aviones y helicópteros, para lo que requería muy pocas modificaciones. Se había determinado que requeriría algunos refuerzos para operar los grandes helicópteros “Chinook” HC.Mk.1, a la vez que se le dotaría de un sector especial que permitiría el aterrizaje y despegue de los aviones “Sea Harrier” FRS.Mk.1 y “Harrier” GR.Mk.3, justo detrás del rompeolas de proa, y se procedió a señalizar la pista. Dos tercios de cada banda estarían protegidos contra el mar y el viento por medio de una hilera de contenedores, de cuatro contenedores de alto, a la vez que planchas de metal podrían servir de techo para un improvisado hangar. A popa se alistó otra cubierta de vuelo adicional, lo que incrementaría la flexibilidad del buque, a la vez que se modificaba al buque para poder recibir combustible mientras navegaba. Los alojamientos se pensaron para permitir acomodar a unos 100 hombres, que incluía el personal de comando, logístico, los encargados de las aeronaves y el de Control de Daños, que además cumplía las funciones de apoyo a las operaciones aéreas desde el buque.

Cuando todo estuvo listo se comenzó a embarcar la carga, vehículos, remolques, alimentos, provisiones varias, municiones, cocinas de campaña, equipos de ingenieros, una planta desalinizadora y otros materiales de ingenieros. También se embarcaron uniformes y carpas suficientes para 4.000 hombres. Los requerimientos del teatro de operaciones obligaron a transportar una pista de operaciones para los aviones “Harrier”, además de cargarse repuestos, cohetes y bombas para éstos. Los helicópteros también requerirían el envío de repuestos y tanques de combustible para facilitar sus operaciones desde tierra.
El día 15 de abril el capitán Layard se reunió con el comandante del buque, el capitán Ian “Birdseye” North, con quien discutiría todos los asuntos relativos a la puesta en servicio del buque y su tripulación, además de las modificaciones necesarias. Junto con su gemelo “Atlantic Causeway”, la Task Force dispondría de una impresionante capacidad logística para desplegarse hacia el Atlántico Sur.
Se realizó un ejercicio definitivo en el que el buque realizó un ensayo de repostaje en el mar, mientras que aterrizaron cinco helicópteros “Chinook” (18 Squadron) y ocho “Wessex” (848 Squadron), los cuales rápidamente fueron alistados para su transporte, desmontándose sus rotores y protegidos contra los elementos. Culminado esto, un “Sea Harrier” (809 Squadron) hizo una prueba de apontaje a los mandos del Lt.Cdr. Tim Gedge.
Tras un largo viaje hacia la isla Ascensión, con algunos inconvenientes, el buque arribó el 5 de mayo, desembarcó uno de los “Chinook” allí. De inmediato se procedió a embarcar ocho “Sea Harrier” FRS.1 de la Royal Navy y seis “Harrier” GR.3 de la RAF, todos los cuales habían llegado en vuelo desde Gran Bretaña. El grueso de la carga fue transferido al mercante MV “Stromness”, que participaría directamente de la operación anfibia, y el buque recibiría otras cargas adicionales que debían ser llevadas a la zona de conflicto. Un helicóptero “Sea Lynx” HAS.Mk.2 fue embarcado para reemplazar las bajas sufridas hasta entonces.
Un caza “Sea Harrier” se desplegó completamente armado y en alerta en la cubierta de vuelo, ya que los aviones Boeing 707 argentinos eran empleados en misiones de exploración lejana y el “Atlantic Conveyor” era un objetivo por demás tentador, aunque aún eso no era tenido en cuenta por los planificadores argentinos. Cuando arribó donde se encontraba la Task Force, el “Atlantic Conveyor” transfirió los aviones de combate a los dos portaaviones, además de los repuestos, bombas y cohetes que almacenaba en sus bodegas y que permitirían mantener el ritmo de las operaciones aéreas británicas.
Con las tropas británicas consolidando la cabeza de playa en San Carlos, el brigadier Julian Thompson recibe la orden de atacar Darwin y Pradera de Ganso, una localidad cercana a la cabeza de playa y que había previsto aislar para evitar que pudiera afectar su avance hacia Puerto Argentino. Un pensamiento militar dice que “ningún plan resiste el contacto con el enemigo”, y en este caso Thompson tendría varios enemigos en su contra. Las exigencias políticas de Londres por una victoria intermedia que permitiera la propaganda interna, el clima que estaba empeorando y obligaba a acelerar las acciones terrestres, los esfuerzos logísticos y, por último, los argentinos que recién ahora debería enfrentar en tierra y de quien desconocía sus capacidades. Escasos de helicópteros para el apoyo logístico y la movilidad a las fuerzas de tierra, el 24 de mayo se dio la orden para que el “Atlantic Conveyor” iniciara el viaje hacia el estrecho de San Carlos, el cual se preveía que se iniciara antes del día 26 de mayo. Una de sus funciones sería permitir el desembarco de la pista de “Harrier” que alivianaría las operaciones desde los portaaviones. Mientras iniciaba su corta travesía hacia la Anphibious Operations Area, el destino del buque quedaba definido.
CC Curilovic y el TN Barraza 
A las 1430 horas del 25 de mayo, dos cazas Super Etendard de la EA32 habían despegado desde Río Grande, cada uno transportaba un misil antibuque AM-39 “Exocet” y su misión había sido planificada en base a los datos obtenidos por los movimientos aéreos británicos. La sección “Mina” estaba compuesta por el CC Curilovic (3-A-203) y el TN Barraza (3-A-204), los cuales despegaron con rumbo Noreste. En la planificación se habían analizado multitud de factores, conocían que los británicos habían incrementado el número de PAC sobre el punto de ataque y la entrada norte del estrecho de San Carlos. También conocían que el destructor HMS “Coventry” se encontraba en la zona Norte del Estrecho como piquete de radar, habiendo sido el responsable de algunos derribos ese día, lo que podría suponer una alarma en su contra.
A unas 200 millas al N de las islas Malvinas (S 48º 00’ – O 62º 00’) se había determinado el punto de encuentro con el avión cisterna KC-130H (TC-69) de la FAA, al mando del vicecomodoro Pessana. El repostaje se inició a las 1530 horas aproximadamente, tras lo cual, y a una distancia de unas 330 millas del blanco previsto, iniciaron la navegación bajo perfil de ataque. No obtuvieron ninguna señal de amenaza en el transcurso, volando a unos 900 Km./h, mientras que a las 1628 horas el CC Curilovic llegó a la distancia prevista al blanco, trepando y realizando el primer barrido de radar. Descubrió la presencia de blancos y la formación continuó su vuelo a unos 30 metros de altura sobre el mar. Tiempo después hicieron un segundo barrido, seleccionaron el blanco más grande de los detectados e hicieron una corroboración radial entre ambos pilotos, lo que sería la primera comunicación desde que habían partido. Realizado esto, los misiles fueron alimentados con la información del blanco e iniciaron la fase final del ataque. Con la confirmación del blanco y ya en condiciones los aviones treparon para el lanzamiento de sus armas. A las 1632 horas, en posición S 50º 38’ – O 56º 08’, los dos pilotos dispararon sus misiles AM-39 “Exocet” con un corto intervalo y emprendieron el retorno a casa.
El ataque solo pudo ser advertido cuando los aviones realizaron su barrido de radar, lo que hizo saltar las alarmas en la fragata “Ambuscade”, ubicada en el extremo Norte de la Task Force. Los sistemas ESM dieron la alarma y de inmediato se envió un flash a todos los buques, desatándose el zafarrancho de combate. De inmediato se comenzó el lanzamiento de cohetes con chaff y las fuentes británicas aseguran que cada portaaviones lanzó al aire un helicóptero “Sea Lynx” dotado de sistemas de contramedidas electrónicas, usualmente denominados “decoy” (señuelo) por los británicos.
Relato del asesor de prensa del almirante, Graene Hammond que presenció el ataque de los misiles: “El Hermes estaba en el centro de la formación, adelante y un poco a la izquierda iba el Invincible. El Atlantic Conveyor estaba a nuestra derecha un poco adelante y a unas dos millas de nosotros. Todos los buques lanzaban cohetes de chaff. Inmediatamente, lanzando una estela, uno de los Exocet vino rozando las olas, impactó a estribor del Atlantic Conveyor y su cabeza explotó. Hay alguna evidencia que el chaff de los Lynx fue exitoso en desviar los misiles de su trayectoria de los portaaviones, pero un Exocet parece haber reenganchado al buque contenedor, mientras que el otro siguió hasta el final de su viaje y cayó al mar.”
Los dos cazas argentinos habían emprendido el retorno tras el lanzamiento, volaron a baja altura durante unas 70 millas antes de trepar a la altura de crucero que les permitiría ahorrar combustible. Cuando el CC Curilovic se enteró que el avión cisterna aún estaba en la zona de operaciones, tal y como lo había solicitado el COAN durante la planificación, solicitó una nueva posición para el repostaje en vuelo, el cual se produjo a las 1725 horas (S 48º 20’ – O 63º 00º), lo que permitió llenar sus tanques de combustible y retornar hacia Río Grande, en vez de hacerlo hasta Puerto Deseado como se había previsto inicialmente, arribando a las 1837 horas, tras cuatro horas y siete minutos de vuelo.
El ataque había sido un éxito absoluto, los dos misiles pasaron muy cerca de los dos portaaviones británicos y si bien no alcanzaron a ninguno, el impacto sobre el “Atlántico Conveyor” sería calificado como un verdadero desastre logístico. 
El misil que lo impactó si estalló, la explosión y el fuego pronto se apoderaron del inmenso buque logístico, poco pudieron hacer los elementos de control de daños desplegados, las cubiertas de madera, impregnadas de combustibles y aceite, ardieron rápidamente y en media hora el fuego se hacía incontrolable. Las explosiones comenzaron a escucharse en las bodegas inferiores, el calor comenzó a apoderarse del buque y la nube de humo lo cubría casi completamente. El fuego comenzaba a acercarse hacia los depósitos de combustible de aviación y las municiones para las tropas de tierra. Los equipos de incendios comenzaron a sufrir problemas con las mangueras, muchas de las tuberías ya estaban al rojo vivo o rotas, no había más remedio que abandonar el barco.

Fuentes:
http://malvinasguerraaerea.blogspot.com.ar/2015/05/el-hundimiento-del-atlantic-conveyor.html

miércoles, 17 de junio de 2015

33º Aniversario del combate de Monte Longdon


Este Blog está dedicado a recordar acontecimientos que pocos recuerdan, y en este caso se trata del aniversario del combate de Monte Longdon que ha sido conmemorado "en la intimidad" del Regimiento  de Infantería Mecanizada Nº7.
Gracias a las gestiones del amigazo Marcelo Molina y al señor Federico Moreno Terreno, Presidente del CMLP Club Modelismo La Plata, tengo la oportunidad de publicar algunas fotos y el texto que adjunto sobre la conmemoración realizada.
"Estas son algunas fotos de la presencia del CMLP en el homenaje a los caídos en el 33 Aniversario del Combate de Monte Longdon, bautismo de fuego del RIMec 7, en dicha oportunidad se homenajeo a los caídos a traves de la oratoria del Jefe de Regimiento  del RIMec 7, el Sr. Intendente de Ensenada y de la lectura de un relato del combate y que fuera representado por personal militar. 
Hubo explosiones, disparos de armas con munición de salva, bengalas y morteros, todo ello en una noche cerrada, estrellada y fria, dieron un marco emocional muy importante. Desfile de las distintas compañías, de la banda, de antorchas y veteranos de la Guerra de Malvinas cerrando el desfile."
Guardia de honor en el cenotafio de los caídos
 Vistas del Cenotafio



Vista de la reunión realizada en el RIMec7
 Vistas de la maqueta del combate realizada por modelistas 
del CMLP -Club Modelismo La Plata- con figuras en 28mm  


Comitiva del CMLP que concurriera a la conmemoración, integrada por: 
Federico M. Moreno Terrero, Presidente - Javier Lach, Secretario- Manuel Luna Gonzalez, Bibliotecario - Adrian Bonomi, Vocal - Fernando Varela, Revisor de Cuentas.


Relato del combate
Durante las horas de luz del día 11 de junio se observan numerosos y constantes desplazamientos de helicópteros en la zona de Monte Kent, fuera del alcance de las armas de la posición. Al caer la noche, se intensifica el fuego enemigo sobre la posición, el que alcanza su mayor magnitud a partir de las 20:30 horas. Se cortan los tendidos telefónicos, y las distintas fracciones quedan comunicadas sólo por radio. El radar se apaga, pues, aparentemente, el enemigo que bate su posición ha detectado su ubicación. Personal de comunicaciones, bajo el fuego, intenta restablecer las comunicaciones alámbricas, lo que se logra parcialmente.
A las 21:30 horas el Subteniente Baldini, Jefe de la 1ra Sección, informa que el enemigo ha logrado alcanzar las proximidades de sus posiciones y se halla empeñado en combate a distancias cortas, aprestandose a ejecutar un contraataque sobre su flanco derecho. Inmediatamente se pierde comunicación con el. La 1ra Sección, empeñada en combate cuerpo a cuerpo con el enemigo, debe ceder la cresta de la altura. Deja varios heridos y muertos en el sector, y ocasiona bajas al enemigo. El combate se hace en extremo difícil para los efectivos propios, dada la carencia de visores nocturnos para utilizarlos con las armas automáticas y portátiles. Esto dificulta la efectividad de los fuegos. No obstante el ímpetu del ataque enemigo, este parece haber sido bloqueado, pero la situación se mantiene aún incierta. La artillería propia bate intermitentemente la retaguardia enemiga, aunque no pueden evaluarse sus efectos.
El Subteniente Baldini, que multiplica sus esfuerzos alentando a sus hombres, decide desalojar a las fuerzas enemigas de la altura. Para llevar a cabo esta acción, reúne un pequeño grupo de soldados de su sección e infantes de marina, y con ello se lanza al ataque. Iniciada la lucha el citado oficial se pone al frente de su fracción seguido a corta distancia por el Cabo Primero Ríos. Ambos son abatidos por ráfagas de ametralladoras, lo que hace que el resto del personal se vea obligado a mantenerse a cubierto, respondiendo el fuego enemigo.
Sobre la medianoche, el jefe del subsector ordena la Teniente Quiroga, Jefe de la 1ra Sección de la Compañía de Ingenieros 10, lanzar un contraataque sobre el sector de la 1ra Sección para recuperar sus posiciones y/o posibilitar el repliegue ordenado de sus efectivos. El Jefe de Sección, bajo intenso fuego y en medio de una situación confusa, reorganiza su personal y se lanza al ataque. El desplazamiento es penoso. Tal característica está motivada por las irregularidades del terreno, por la necesidad de avanzar ascendiendo la altura, y por la intensa acción del enemigo, el que, valido de sus medios de detección y observación nocturnos parece estar alentado sobre el movimiento. La fracción entra en combate con el enemigo a muy corta distancia, los cuales comienzan a replegarse. Finalmente, y próximo a alcanzar el objetivo, el ataque debe detenerse, pues los infantes ingleses comienzan a presionar sobre los flancos. Se generalizan intensos combates cuerpo a cuerpo, que producen bajas en ambos bandos. No obstante todo esto, la Sección logra bloquear el avance inglés y estabilizar la situación en el sector.
Desde la 23:00 horas, la 2da y 3ra Sección son presionadas intensamente por el enemigo desde el oeste, suroeste y noroeste. La situación se mantiene estable.
El Jefe de Subsector, que ya ha lanzado su única reserva, solicita al Jefe del R I 7, el refuerzo de sus efectivos para intentar otro contraataque sobre las fuerzas inglesas que han sido bloqueadas. El 12 de junio a las 02:00 horas arriba a su Puesto Comando el Jefe de la 1ra Sección C/RI 7, Teniente Castañeda, quien ha avanzado desde el Subsector Plata 1, hostigado por fuego enemigo. Inmediatamente es puesto en situación y se le ordena ejecutar un contraataque en dirección noroeste. Por medio de esta acción se busca envolver a los efectivos que enfrenta la Sección de Ingenieros y lo que queda de la 1ra Sección /B/RI 7.
En ese momento los Jefes de la 2da y 3ra Sección Sargento Primero González y Teniente Primero Neirotti, son heridos. El mando de sus fracciones quedan bajo las ordenes de los Suboficiales más antiguos. En ambos sectores se combaten con intensidad en cada posición.
La 1ra Sección/C/RI 7 del Teniente Castañeda avanza con dificultad, pero alcanza a las 03:00 horas la línea de contacto de las tropas en primera línea. Allí choca con importantes efectivos ingleses en avance, los que aparentemente intentan desbordar por el norte a la Sección de Ingenieros para cercarla. Se inician combates cuerpo a cuerpo y el enemigo se ve obligado a replegarse. Inmediatamente, un intenso fuego de morteros bate la zona de la Sección y obliga a los hombres a refugiarse en cualquier cubierta existente en el terreno. El enemigo reinicia el ataque su ataque con nuevos efectivos y el combate se generaliza nuevamente.
Soldados del 2 Para británicos listo para la acción
A las 05:00 horas la situación de la Compañía B/RI 7 es la siguiente:
El enemigo ataca desde el norte, noroeste, oeste y suroeste con efectivos a preciados en 5 a 6 Compañías, con masivo apoyo de fuego de artillería y morteros.
Si bien la posición resiste, ha sido penetrada en varios puntos, pese a la sostenida oposición de sus defensores. No existen efectivos propios para contraatacar, pues todas las fracciones se encuentran aferradas. Los niveles de existencia de munición en la posición son críticos. Parte del personal ha agotado su dotación, por lo que se impone un urgente abastecimiento.
Los apoyos de artillería propios, si bien han logrado neutralizar por momentos el ataque inglés, no han podido aliviar la presión general sobre las posiciones.
Se han producido numerosas bajas especialmente entre el personal de cuadros.
A las 06:30 horas , el Comandante de la Agrupación Puerto Argentino ordena:

  • Ejecutar el repliegue de la Compañía B/RI 7 hacia el sector de Wireless Ridge, según los planes previstos. En ese lugar deberá reorganizarse para estar en condiciones de entrar en combate a orden.
  • Apoyar el repliegue de la Compañía con el Grupo de Artillería Aerotransportado 4, batiendo las principales avenidas de aproximación del enemigo, desde el oeste y noroeste.
  • Ejecutar concentraciones masivas de artillería sobre la altura, una vez que la B/RI 7 la haya abandonado.
A las 06:45 horas, comienzan a desprenderse los efectivos de la B/RI 7. Ya por entonces, algunas posiciones han sido cercadas. Se combate retardantemente hasta que se alcanzan, aproximadamente a las 08:00 horas el subsector Plata 1.
Solamente 90 hombres de los 300 que habían participado en los combates descriptos alcanzan la nueva posición. El resto ha quedado herido, muerto o cercado. Dada la situación anímica y física en que se halla la tropa, después de soportar tantas tensiones y sacrificios, el Jefe del RI 7 considera necesario ordenar la marcha de los efectivos hacia Puerto Argentino, para su mayor reorganización y recuperación.
La Compañía B reforzada ha combatido intensamente durante 12 horas a distancias próximas en medio de la oscuridad. Su posición ha sido saturada desde el 8 de junio por fuegos terrestres, navales y aéreos, sin tener en cuenta otros bombardeos anteriores a esa fecha. También resultó atacada desde distintas direcciones, luchando contra un adversario para el cual la noche fue su mejor aliada.
Fuentes:
El Malvinense, Datos de batallas y horas extraídas de las webs de "Bichos Verdes" (http://www.bichosverdes.org/) y del Ejército Argentino.